Massimo Carrera entrenador del Spartak de Moscú

Un ataque con dinamita

Massimo Carrera, exayudante de Antonio Conte en la Juventus de Turín, dirige a un Spartak de Moscú en el que brilla con luz propia el extremo holandés Quincy Promes, máximo artillero del conjunto ruso

Un reportaje de Arkaitz Aramendia - Miércoles, 14 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

EL Athletic se medirá mañana en Moscú a un equipo con dinamita en ataque. El Spartak, que ocupa la tercera posición en la Premier League rusa, detenida desde el pasado 10 de diciembre, se caracteriza por su mordiente ofensiva, la cual contrasta con una fragilidad defensiva que trata de suavizar, librillo en mano, el técnico Massimo Carrera (Sesto San Giovanni, Provincia de Milán, Italia, 1964). El italiano, quien fuera segundo de Antonio Conte en la Juventus, donde militó con éxito durante su etapa como futbolista, asoma a los mandos del conjunto moscovita desde agosto de 2016. Fue entonces, tras la eliminación del Spartak en la ronda preliminar de la Europa League a manos del AEK de Atenas, cuando Carrera sustituyó en el cargo a Dmitri Alenichev, movimiento que no pudo resultar más satisfactorio para el equipo más laureado de Rusia.

La pasada temporada, no en vano, el denominado equipo del pueblo logró poner fin a su larga sequía de títulos convirtiéndose en campeón de la liga rusa con tres jornadas de antelación. La mano de Carrera, antiguo defensa que alcanzó en una ocasión la condición de internacional y que figuró como asistente de la selección italiana años atrás, se hizo notar desde el primer momento y a día de hoy aún conserva un poderoso impacto en el juego de los moscovitas. Se trata, sin ir más lejos, de un equipo sumamente reconocible en su propuesta futbolística, con unos puntos débiles que se ven contrarrestados por la pólvora que tienen en sus botas jugadores como Luiz Adriano o Quincy Promes, máximo goleador del Spartak esta campaña con un total de quince dianas entre Liga (10), Champions League (2), Copa (2) y Supercopa (1).

El punzante extremo holandés, que acostumbra a ocupar el flanco izquierdo del ataque en un 4-2-3-1 para jugar a pie cambiado dada su condición de futbolista diestro, no ha parado de crecer desde su fichaje por el club ruso en 2014 procedente del Twente, que ingresó 11,5 millones de euros por su traspaso. En la actualidad, no obstante, dicho desembolso está más que justificado dada su facilidad para romper defensas y sumar goles a su cuenta particular, circunstancia que padeció en sus propias carnes el Sevilla en el envite correspondiente a la fase de grupos de la Champions que albergó el Otkrytie Arena el 17 de octubre.

El choque, que tocó a su fin con un contundente 5-1 en contra de los hispalenses, tuvo a Promes como principal estrella. Sus dos tantos, unidos a la constante sensación de peligro que generó para desgracia de la zaga sevillista, volvieron a ponerle bajo los focos del fútbol europeo. Internacional con Holanda desde 2014, el extremo del Spartak tiene contrato con su club hasta el 30 de junio de 2021, pero a nadie sorprendería que cambiara antes de aires para dar un nuevo salto en su carrera. A sus 26 años, su desparpajo y verticalidad figuran como una inagotable fuente de recursos para el equipo de Carrera, que tiene en Luiz Adriano a otro de sus puntales. El delantero brasileño, que cumplirá 31 años en abril, llegó a Moscú con la carta de libertad en su poder en enero de 2017. Fue entonces cuando el ariete puso el punto final a su etapa de año y medio como jugador del Milan, donde no ofreció el nivel esperado.

Los 8 millones de euros que invirtió el club italiano en su fichaje no se tradujeron en un óptimo rendimiento por parte del de Porto Alegre, que había deslumbrado previamente en las filas del Shakhtar Donetsk. Lo hizo entre 2007 y 2015, convirtiéndose en el curso 2014-15 en el segundo jugador en marcar cinco goles en un partido de la Champions tras Leo Messi. Lo logró Luiz Adriano ante el BATE Borisov en un partido que terminó con un escandaloso 0-7 a favor del cuadro ucraniano dentro de un grupo en el que también figuraba el Athletic.

El brasileño, autor de nueve goles en la presente temporada, posó como titular en los dos encuentros de la liguilla frente a los rojiblancos, sin ver portería en ninguno de ellos. Mañana, por tanto, el punta del Spartak se reencontrará con el conjunto bilbaino en Moscú, algo que también hará el centrocampista ruso Denis Glushakov.

Fuerza en la medular El capitán del cuadro moscovita, al igual que Luiz Adriano, ya sabe lo que es enfrentarse al Athletic tras su agria experiencia a doble partido en el curso 2011-12, cuando los entonces pupilos de Marcelo Bielsa se midieron y eliminaron al Lokomotiv de Moscú en los dieciseisavos de final de la Europa League. Glushakov, titular en la ida y en la vuelta, inauguró el marcador en el choque disputado en la capital rusa para poner el cruce cuesta arriba al Athletic, que remontó un peligroso 2-1 en San Mamés con gol de Iker Muniain.

En la actualidad, el centrocampista ruso acostumbra a formar una poderosa y enérgica dupla de mediocentros con el brasileño Fernando. Ambos se compenetran a la perfección en un centro del campo de altos vuelos con incidencia en la parcela ofensiva y grandes dosis de trabajo. Es en la defensa, no en vano, donde flaquea el Spartak, carente de la velocidad y contundencia necesaria en una zaga que deberá poner a prueba con determinación el Athletic a fin de castigar al cuadro moscovita y volver a Bilbao con un marcador favorable.