juegos olímpicos de invierno

Imanol Rojo: “Ha sido un inicio un poco agridulce”

Imanol Rojo finaliza en 49ª posición la carrera de skiatlón, su primera prueba en estos Juegos de invierno

Nagore Marcos - Lunes, 12 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

bilbao - Imanol Rojo (Tolosa, 1990) acudía a los Juegos de PyeongChang con la experiencia que le otorgaba estar en su segunda cita olímpica, con el objetivo de mejorar las posiciones conseguidas hace cuatro años en Sochi y con la moral por las nubes tras los buenos registros cosechados en las últimas carreras de la Copa del Mundo: “Estar entre los veinte primeros en una prueba ya sería todo un logro”, dijo el becado por Basque Team antes de marchar a Corea del Sur. Pero el esquiador de fondo ya ha gastado su primera bala -competirá en cuatro modalidades- sin éxito. Y es que ayer el tolosarra ocupó la 49ª posición en la carrera de skiatlón, muy lejos de los mejores. Rojo cubrió el recorrido de 30 kilómetros quince en estilo clásico y otros tantos en estilo libre- en un tiempo de 1h23:46 y a más de seis minutos del ganador, el noruego Simen Hegstad Krüger. “Ha sido un inicio olímpico un poco agridulce. Es cierto que para empezar no ha estado mal porque físicamente me encuentro bien, pero el material influye mucho en este deporte y he tenido un par de problemas con él”, explicó Rojo tras la carrera.

El tolosarra admitió que en los primeros 15 kilómetros, aquellos que se cubren en estilo clásico, no ha ido “tan rápido como quería en las bajadas”: “He tenido que recuperar subiendo y me he desgastado, por lo que he llegado fundido a la última vuelta”, reconoció. Es decir, Rojo se marcha contento de su prueba inaugural de los Juegos de Invierno porque las sensaciones que le ha dejado el skiatlón han sido bastante positivas -además mejoró su ránking mundial, donde es el número 57;y en PyeongChang terminó en el puesto 49-. Sin embargo, el esquiador también finaliza esta carrera con un “poco de rabia”, sobre todo tras echar por tierra el buen papel realizado en las dos primeras vueltas del circuito: “He estado a la par de gente que suele ganar la Copa de Europa y eso es con lo que me quedo. Es gente que suele estar siempre entre los 30 mejores del mundo, así que si no hubiera sido por los problemas con el material, hubiera estado más adelante seguro”, concluyó.

Ahora, con esa 49ª posición ya en el bolsillo, Rojo quiere hacer borrón y cuenta nueva. Por lo que ya mira a su siguiente competición en PyeongChang, aquella que tendrá lugar el próximo viernes con el desarrollo de la prueba de 15 kilómetros estilo libre. “Ahora más que nada voy a recuperarme de la carrera de ayer, donde estuve muy, muy fuerte en las tres vueltas de patinador. A estirar bien con el fisio y a soltar piernas con la bici. Y luego a pensar en la siguiente carrera, en la que creo que puedo hacer una muy buena competición. Todavía me quedan cuatro días para prepararla a conciencia. Es la prueba que tengo en mente y en la que estoy seguro que competiré al máximo”, explicó. Porque es la carrera del viernes aquella que tiene marcada en rojo en el calendario. Aquella que más ilusión le hace y que más expectativas le despierta. Con todo, Rojo se encuentra satisfecho con su rendimiento físico, por lo que sabe que de aquí al 16, lo que tendrá que mejorar bastante es en el tema material: “Físicamente ya sé que estoy bien, así que ahora toca probar muchos esquís y parafinas”, sentenció le becado por Basque Team.

No es habitual que en un deporte de tanta exigencia física como el esquí de fondo, un atleta acuda a los Juegos Olímpicos con varias pruebas en su calendario personal. Sin embargo, Imanol Rojo acudió a PyeongChang sabiendo que competiría en cuatro carreras. La primera, de skiatlón, fue ayer;la siguiente, la de 15 kilómetros libres, tendrá lugar el próximo viernes. Posteriormente, el miércoles 21 será la prueba sprint por equipos. Y, para finalizar su segunda experiencia olímpica, el tolosarra participará el 24 en la carrera de 50 kilómetros mass start.

el podio En la prueba de skiatlón de ayer Noruega no dio opción a la sorpresa y copó los tres escalones del podio. Simen Hegstad Krüger, de 24 años, consiguió su mayor éxito deportivo tras proclamarse campeón olímpico en los Juegos de PyeongChang al encabezar una prueba en la que Martin Johnsrud Sundby fue segundo y donde Hans Christer Holund se colgó al pecho la medalla de bronce.