Mesa de Redacción

De a cuatro en fondo

Iñaki González - Domingo, 11 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

LA semana que retomó la actividad de las ponencias parlamentarias en Euskadi ha servido para que en Madrid se acuerden de nosotros. Para nuestra desgracia. Alimentados por el furor encuestador de los últimos días, el caso es que han vuelto artillería mediática hacia las propuestas sobre autogobierno y han interpretado el momento político en Euskadi según su guion. Ahí está Ciudadanos que, a falta de perpetuar el filón catalán, trata de construir una amenaza a la identidad española tan amortizada por estos lares como el propio partido de Rivera. Pero más al sur, pita. Pita tanto que su nacional-populismo no deja sonar otra música. Los de Rivera han decidido dar sopapos a Rajoy en la cara de los vascos, tratando de pudrir un debate sobre autogobierno que bastante tiene de delicado aquí como para que dejemos que el hipopótamo nos limpie la cristalería. Pero quizá lo más sangrante sea el pacto a la griega de Ciudadanos y Podemos y su deseo de modificar la ley electoral para acomodarla a sus intereses. En estos casos suelen proponerse reformas que faciliten la gobernabilidad -mediante sistemas mayoritarios- o permitan acoger a las minorías. Pero no buscan visibilizar la diversidad sociocultural del Estado ni facilitar gobiernos. En esencia, persiguen una mayor representación propia a costa de PP y PSOE y laminar a la vez a los partidos nacionalistas. Va a resultar que la solución al bipartidismo es ponernos a desfilar de a cuatro en fondo al son de su música. Pero aquí tenemos otro concierto. Literalmente. Y, claro, eso escuece.