nuevas huelgas en la educación pública

Uriarte acusa a los sindicatos de “tomar como rehenes al alumnado y sus familias”

ELA, LAB y Steilas convocan tres nuevas huelgas y cuatro semanas de paro

IDOIA ALONSO - Viernes, 12 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:14h.

Bilbao - Tres nuevas huelgas generales y cuatro semanas de paro en la enseñanza, haurreskolas, jantokis y educación especial. Este es el comodín con que la mayoría sindical en educación -ELA, LAB y Steilas- acudirá a la Mesa Sectorial de la semana que viene para mejorar las condiciones laborales del sector. Si la ronda de encuentros para resolver el conflicto laboral en la escuela pública vasca se cerró en diciembre con el reconocimiento de “avances” en la oferta de Educación por parte de todas las centrales -excepto ELA-, la situación ha dado un giro copernicano. Tanto, que ha pillado por “sorpresa” hasta a la propia consejera de Educación, quien al parecer se enteró por la prensa. En una comparecencia de urgencia por la tarde, Cristina Uriarte consideró que con esta nueva convocatoria, los sindicatos muestran “una nula voluntad de negociación”, al tiempo que tachó de “inadmisible” que ELA, LAB y Steilas pretendan “tomar como rehenes a miles de familias que confían en la enseñanza pública” con el objetivo de reivindicar mejoras. Durante su intervención, la titular de Educación recordó que antes del periodo navideño su Gabinete trasladó una serie de propuestas que los sindicatos se comprometieron a responder en la Mesa Sectorial de la semana que viene, como la OPE de 1.511 plazas para los cuerpos de Educación Secundaria y Formación Profesional este año y 5.000 plazas hasta 2020, o la reducción de un tercio de la jornada a los mayores de 60. Uriarte censuró que los sindicatos hayan decidido anunciar nuevas protestas antes de sentarse a la mesa. Y es que, con dicha actitud los tres sindicatos “demuestran la escasa importancia y valor que le otorgan a una Mesa Sectorial que tanto dicen defender”, dijo. La consejera reiteró la necesidad de “blindar” los colegios de la conflictividad laboral y dejar que los centros puedan seguir con “su normal funcionamiento”. Pero eso no será posible si se cumple el anuncio de huelga general para los días 14 y 15 de marzo, una semana de huelga por sectores a partir de abril -la semana del 23 de abril de docentes, la del 7 de mayo en educación especial, la del 21 de mayo en cocinas y limpieza y la del 4 de junio en haurreskola- y otro día de huelga general el 12 de junio.Uriarte también acusó a las tres centrales de erosionar con su actitud la imagen de la escuela pública en un periodo “especialmente sensible” como es el de la prematrícula, un momento en el que las familias deciden qué centro y qué proyecto educativo desean para sus hijos e hijas el curso que viene. “Si hasta ahora el Departamento de Educación consideraba que no había motivos suficientes para convocar jornadas de huelga, las propuestas presentadas recientemente refuerzan esa opinión”, concluyó Uriarte, no sin reiterar su “voluntad de seguir trabajando a favor de un acuerdo”. Elevar la inversión Por la mañana, los tres sindicatos advirtieron de que si en las mesas de negociación no se aportan “respuestas a sus reivindicaciones”, llevarán a cabo estas movilizaciones. El representante de LAB, Aitor Núñez, afirmó que las condiciones de trabajo de la plantilla de educación y una enseñanza pública basada en la equidad y en la calidad son “dos caras de la misma moneda”. Por ello, demandan al Gobierno vasco que “cambie radicalmente las políticas de recortes y la política educativa que ha venido imponiendo en los últimos años”. En su opinión, esto supondría fundamentalmente “dar la vuelta a la situación sobrevenida en la enseñanza pública y en el Consorcio Haurreskolak, y dotar a la enseñanza pública de las inversiones y medios que le son imprescindibles”.Así los sindicatos solicitan aumentar “de modo significativo” la inversión en la educación pública, que pase del 3,5% actual a la media de la Unión Europea, “como mínimo”, y progresivamente llegue al 6%, “mínimo establecido por la UNESCO”. También piden un aumento de la plantilla en 2.000 trabajadores, reducir la “enorme” tasa de temporalidad, un descenso de un 10% en los ratios de alumnado-aula, ampliar los criterios para la designación de necesidades educativas especiales e incrementar los recursos para abordarlas, la gratuidad del Consorcio Haurreskolak, revertir el “recorte salarial” y recuperar la pérdida del poder adquisitivo, así como realizar las sustituciones desde el primer día “en todos los casos”.