Mesa de Redacción

¿A qué edad le meto miedo?

Por Arantza Rodríguez - Jueves, 11 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:14h.

CRIAR hijos es como elaborar platos de alta cocina. Hay que empezar construyéndolos para luego deconstruirlos. Me explico. Los primeros años se trata de hacerles creer que viven en un mundo de osos amorosos, donde todos comparten sus juguetitos con los amiguitos y se dan abracitos. Suena ñoño, lo sé, pero es lo que hay. Los malos, de haberlos, están en los cuentos, en la tele y, como mucho, en el armario y son raros de narices: un lobo que se disfraza de abuela, una bruja que habla con un espejo, una tipa que se quiere hacer un abrigo con pieles de perro, un monstruo verde... En principio, nada que ver con el común de los mortales, así que no cunde el pánico. Cuando ya están confiados y han superado el temor a que un esqueleto se haya quedado escondido debajo de su cama desde Halloween, viene la segunda parte, que suele empezar con un No todo el mundo es bueno, No abras la puerta a nadie o No hables con desconocidos. El crío se ha tomado esto último tan a rajatabla que no saluda ni a las vecinas, que a estas alturas deben de pensar que es mudo o antisocial. Toda su vida programándoles para que no tengan miedo y, cuando lo consiguen, empiezas a metérselo tú. Cuidado al entrar al portal. No vayáis al baño solos. Cambiaos de acera si veis a alguien raro. El otro día hablamos de la peli Asesinato en el Orient Express y el crío preguntó quién es Asesinato. Le dije que es matar a alguien. “¿Por qué?”. Ahí me ha pillado.

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