tras ganar a Kiki Bertens

Muguruza se lesiona a cinco días del abierto de Australia

La vasco-venezolana se retiró del torneo de Sídney después de ganar en la segunda ronda a Kiki Bertens por problemas en el muslo derecho

Roberto Calvo - Jueves, 11 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:14h.

bilbao - Garbiñe Muguruza ha visto cómo sus planes sufrían un contratiempo al tener que abandonar el torneo de Sídney por unos problemas en el aductor. Es el segundo abandono consecutivo de la vasco-venezolana después del de la semana pasada en Brisbane, donde no pudo tener su partido de segunda ronda ante Alexandra Krunic por unos calambres. En Sídney buscaba sensaciones competitivas, pero las molestias físicas, recurrentes desde que Muguruza está entre las mejores del mundo, volvieron a cruzarse en su camino.

Tras el tercer juego de su duelo de segunda ronda ante la holandesa Kiki Bertens la de Caracas ya tuvo que acudir a vestuarios para recibir atención. Al concluir el primer set con 6-3 a su favor fue su fisioterapeuta la que le colocó un vendaje compresivo en el muslo derecho. Garbiñe Muguruza siguió adelante, siempre con la idea de evitar los intercambios largos, y cerró su primera victoria ante Bertens con un 7-6 en el segundo set que la colocaba en cuartos de final frente a la australiana Daria Gavrilova. Pero tras consultar con su equipo y los médicos de la WTA decidió su retirada del torneo. “Es mejor parar. He sentido molestias desde que empecé a entrenar aquí, en Sídney, pero quería jugar. Desgraciadamente, durante el partido el dolor ha estado ahí todo el tiempo y me ha impedido jugar con comodidad. He de parar para que no vaya a más”, explicó Muguruza en un comunicado aclaratorio.

preocupación Lógicamente, este segundo abandono de la número 3 del mundo ha sembrado alguna preocupación respecto a su estado de forma antes del Abierto de Australia, cuyo sorteo se celebrará hoy mismo. Garbiñe Muguruza llegará al primer Grand Slam del año con solo un partido en sus piernas, pero el año pasado le ocurrió algo parecido ya que apenas jugó un par de encuentros en Brisbane antes de retirarse en las semifinales. Después, llegó a cuartos de final en Melbourne donde cayó ante Coco Vandeweghe. Esta es, por tanto, una situación que la de Caracas y su equipo ya han manejado otras veces, tantas como siete en el último año por distintas razones, por lo que, en principio, no debe haber motivos para la alarma, sino que más parece una decisión tomada para no correr ningún riesgo a solo unos días del inicio de la gran cita australiana.

En todo caso, las incógnitas son muchas en el circuito femenino antes del primer grande del año porque, por ejemplo, en Sídney no ha pasado de la segunda ronda ninguna de las ocho primeras cabezas de serie. Muguruza es una de ellas y ahora deberá dedicar estos días a cuidar su físico y, en especial, una zona de su cuerpo que le ha dado problemas en muchas ocasiones. Es difícil recordar un partido en el que la vasco-venezolana no haya salido con sus muslos vedados y protegidos y eso no le ha impedido conquistar grandes resultados. Evidentemente, abandonar un torneo nunca es agradable, pero con el resultado en Sídney ha recuperado lo que perdió en Brisbane y eso le permite llegar a Australia en una posición de ventaja en el cuadro. Quizás las sensaciones sean otras.