inauguración de los túneles de uretamendi

“Atravesar el centro de Ermua se convierte en misión imposible”

Los vecinos esperan que la culminación de la variante en verano solucione el problema de tráfico en el centro urbano

“Lo peor que tenemos en Ermua es el tráfico y todos confiamos en que la situación mejore” “Es muy buena noticia que todos estos camiones no pasarán por el centro de Ermua” “Si nos quitan la mitad del tráfico que tenemos hoy en día yo me quedo contenta”

Jueves, 11 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:14h.

ermua - Sacar 9.000 vehículos diarios del centro y reducir la contaminación. Esto traerá la culminación de la variante de Ermua que será una realidad en aproximadamente medio año. “Necesitamos construir la unión con la rotonda de Eibar que estará para finales de verano. Por lo tanto habrá un periodo provisional hasta entonces en el que el efecto práctico será casi inexistente y los coches seguirán pasando por el centro. Así, a corto plazo no causará efectos pero a medio-largo supondrá un paso importantísimo para mejorar la calidad de vida de los vecinos y la economía local”, explicó Carlos Totorika, alcalde de Ermua.

Como todos días, eran muchos los vecinos que discurrían ayer por la Avenida Gipuzkoa. Preguntados por la apertura de la nueva variante, la mayoría insistió en la necesidad existente de reducir el paso de vehículos y camiones por la zona. “Si nos quitan la mitad de tráfico yo me quedo contenta. Es horroroso ver todo el día camiones para atrás y para adelante”, aseguró Cristina Pariente, mientras realizaba compras en el barrio.

En esta línea se mostró el ermuarra Aurelio Ríos, quien aseguró que “lo peor que tenemos en Ermua es el tráfico y todos confiamos en que la situación mejore”.

Reconociendo que hasta que se culmine la conexión del vial con la variante de Eibar el municipio seguirá soportando una alta densidad de tráfico rodado en el centro, el primer edil recordó que “esta es la única forma de rematar la variante. Vamos a tener un periodo en el que van a darse dificultades porque el tráfico va a seguir pasando y tendremos que entender que son seis meses más de paciencia”.

Con la ejecución del ambicioso proyecto, además de los vecinos, los grandes beneficiados de la reducción de tráfico serán los propios camioneros. “Me parece perfecto que no tengamos que pasar por la mitad del pueblo para llevar los pedidos. El atravesar el centro de Ermua se convierte en misión imposible”, apuntó desde su camión David Martín, mientras esperaba a que el semáforo se pusiera en verde.

Por último, Totorika quiso recordar que “la variante también será una gran oportunidad para nuestro tejido industrial ya que las empresas importantes que tenemos de automoción no perderán tiempo en sus transportes”. - K. Doyle