próximos choques ante Joventut y Obradoiro

Momento de la verdad

El Bilbao Basket debe aprovechar las dos últimas citas de la primera vuelta, en casa ante Joventut y Obradoiro, para salir de la zona peligrosa

Jon Larrauri - Martes, 9 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:14h.

Bilbao - En el entorno del Bilbao Basket habrá, a buen seguro, quienes vean el vaso medio lleno, aquellos que se aferren a los dos últimos triunfos en casa y a la indudable mejoría de las constantes vitales en los dos últimos choques a domicilio para ver el futuro con optimismo. Existirán también, probablemente, los que vean el recipiente medio vacío, los que digan que sí, que eso de ofrecer cada vez mejores sensaciones está muy bien, pero que lo realmente importante es sumar victorias, sea como sea, porque los equipos del sótano de la tabla empiezan a achuchar de manera considerable. Probablemente, la realidad residirá en el término medio. Es incontestable que la imagen de solidez y pujanza de los hombres de negro ha crecido en los cuatro últimos compromisos, lo que les ha valido para ganar en casa ante Movistar Estudiantes y Unicaja y para mantener opciones de éxito prácticamente hasta el banderazo final tanto en Andorra como en Las Palmas de Gran Canaria, pero no es menos irrefutable que el grupo humano que lidera Veljko Mrsic necesita de manera imperativa victorias, resultados positivos que refrenden e impulsen esa tendencia al alza y, sobre todo, que ayuden a poner tierra de por medio con la zona roja de la clasificación de la Liga Endesa.

Es por ello por lo que los dos próximos compromisos que cerrarán la primera vuelta de la competición doméstica se antojan vitales en el futuro del conjunto vizcaino: porque se disputarán en el Bilbao Arena, donde la comunión con la marea negra, que ha sabido identificar, asumir y comprender los problemas del equipo, ha sido magnífica en los dos últimos compromisos, saldados con triunfos agónicos en los que el aliento de la grada tuvo mucho que ver;porque tendrán como adversarios a dos rivales, Divina Seguros Joventut y Monbus Obradoiro que no atraviesan por buenos momentos deportivos y entran, por potencial y presente, en el rango de conjuntos a los que el Bilbao Basket está capacitado para tratar de tú a tú;y porque de sus resultados dependerá la pigmentación del horizonte de los hombres de negro: dos triunfos aportarían mucha claridad a su porvenir, dos derrotas lo llenarían de negrísimos nubarrones y un resultado de cada signo dejaría probablemente todo igual de apretado que ahora en una zona baja en la que este curso no tiene pinta de que vaya a haber conjuntos que enarbolen la bandera blanca antes de tiempo.

El Bilbao Basket es consciente del efecto bisagra de estos dos compromisos: o puerta abierta de par en par hacia la tranquilidad o cerrada a cal y canto para convivir con el fantasma del descenso. No serán, evidentemente, finales sin posibilidad de corrección, pero sí duelos que deben marcar tendencia. Tras un arranque de curso en el que el hecho de jugar en casa parecía más un marrón que un punto a favor, los de Mrsic han sacado adelante los dos últimos compromisos en circunstancias nada positivas, con importantes ausencias en su plantilla, factor que debe servir de muro de carga para construir la ansiada sostenibilidad en Miribilla, imprescindible para no pasar apuros.

Rivales en mal momento Además, se da la circunstancia de que tanto el cuadro catalán como el gallego atraviesan por momentos deportivos nada positivos, heridas en las que los hombres de negro deberían intentar hurgar. El Joventut, próximo rival (domingo, 12.30 horas), solo ha ganado un partido en las seis últimas jornadas, además de perder también el aplazado ante Estudiantes, y todavía no sabe lo que es ganar fuera de su cancha, mientras que Monbus Obradoiro lleva seis duelos perdidos de manera consecutiva después de haber arrancado la campaña con un excelente balance de 7-2. Con todos los jugadores ya a disposición de Mrsic y una semana para preparar los encuentros, cabe esperar que el Bilbao Basket vaya ganando en solidez y reduciendo los momentos de ofuscación que tanto le penalizan. Jugadores como Devin Thomas o Lucio Redivo han dado pasos al frente en las últimas citas y se espera que piezas llamadas a ser vitales como Jonathan Tabu o Axel Hervelle vayan a más porque son imprescindibles.