kuko confía en él

Sabin Merino no saldrá cedido

Ziganda comunicó el pasado miércoles al jugador que contaba con él para el resto del ejercicio

Pako Ruiz - Martes, 9 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:14h.

bilbao - La decisión ya es firme. Sabin Merino, que manejaba semanas atrás la opción de cambiar de aires en este mes de enero, se queda en el Athletic después de que la dirección deportiva y el propio entrenador hayan desactivado la opción de salir a otro club en calidad de cedido en el mercado de invierno que abrió sus puertas ocho días atrás. La comunicación se produjo el pasado miércoles, la víspera de que el de Urduliz celebrara su vigésimo sexto cumpleaños, momento en que José Ángel Ziganda conversó durante un buen puñado de minutos con el futbolista, al que le desveló su deseo de que continuara en la plantilla pese al escaso protagonismo del que goza Sabin, relegado al ostracismo en su tercera campaña en el primer equipo.

La situación del urduliztarra no es cómoda, porque ha contado muy poco para Kuko Ziganda y porque tampoco ha ofrecido ese juego reivindicativo en las escasas oportunidades de las que ha disfrutado. Semejante papel residual le llegó a plantear a la entidad hace dos meses su futuro a corto plazo y gestionar una posible marcha durante la ventana invernal, con lo que se entablaron conversaciones al respecto. El entrenador, no obstante, ha zanjado el asunto, como ya lo hiciera el último verano, cuando al jugador, que ya intuía un probable recorrido escaso, disponía sobre su mesa oferta de varios clubes, entre ellos dos de LaLiga Santander.

Ziganda ha insistido en su idea y así se lo hizo saber el miércoles al propio jugador, cuyo vigente contrato con el Athletic expira el 30 de junio de 2019. El entrenador comprende el momento por el que atraviesa Sabin Merino, que sí fue muy importante para el de Larraintzar en sus dos ejercicios en el Bilbao Athletic (2013-15) y en el que llegó a ser el máximo realizador en su segundo curso, el del ascenso a La Liga 1,2,3, con una tarjeta de 18 tantos. Asume que no puede estar contento cuando a estas alturas de la película solo ha sido titular en tres partidos (lo dos de Copa frente a la Formentera y el de liga ante el Las Palmas) y el resto de participación no ha llegado ni a quince minutos en seis partidos, el último en el derbi del domingo frente al Alavés, en el que compareció en el descuento en sustitución de Aritz Aduriz.

El técnico le ha trasladado que el mundo del fútbol da muchas vueltas y que tendrá oportunidades. El domingo le envió un mensaje en clave interna. Ziganda, pese a la petición de una parte de la grada de La Catedral, no dio entrada a Yeray, que se entrenaba en una convocatoria siete meses después de la recaída de su enfermedad, con el derbi resuelto y sí concedió ese par de minutos a Sabin Merino, anecdóticos por su cortedad temporal, pero que sí lo recibe como un gesto del entrenador de cara al futuro inmediato.

cuestión reivindicativa Sabin Merino ha asumido su situación. Su conversación con Ziganda le ha valido para reforzarse mentalmente, después de que haya pasado momentos muy duros esta campaña, especialmente cuando se ha visto fuera de las convocatorias en varios encuentros. Ya ha olvidado el recadito que le mandó el míster a finales del pasado agosto: “(Sabin) Me conoce perfectamente y sabe que es un jugador que me gusta, pero hay mucha competencia y lo que hay que hacer es meter el codo, sacar el cuello y darlo todo”. En aquellas fechas, el de Urduliz, que consuma 66 partidos oficiales como león con un saldo de ocho tantos, solo atesoraba de juego el minuto que tuvo en Bucarest y veía cómo Iñigo Córdoba, relegado al ostracismo en los últimos tiempos, le había cogido la delantera en el costado izquierdo.

El vizcaino es consciente de que le toca reivindicarse. Ha dejado pasar varias oportunidades, como ocurriera en el Estadio Gran Canaria o en los duelos coperos frente al Formentera, en los que no estuvo a la altura de las circunstancias. Le corresponde dar la vuelta a su situación, que solo la puede llevar a cabo si le llegan ocasiones para poder demostrar la valía que le detecta Ziganda, que valora su polivalencia en las posiciones ofensivas. La segunda vuelta de LaLiga Santander se presenta como una panacea para dar ese salto que se espera de un futbolista que hace dos campañas jugó 38 encuentros.