ganadora del Cuatro y Medio

Etxaniz y la paciencia

La vizcaina se lleva la txapela de campeona del Cuatro y Medio femenino ante Maider Mendizabal en una final intensa y dura disputada en Sopela

Igor G. Vico - Jueves, 7 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

Duración: 45:10 minutos de juego.

Saques: 1 de Etxaniz (tanto 5).

Faltas de saque: 1 de Etxaniz.

Pelotazos: 419 pelotazos en juego.

Tantos en juego: 8 de Etxaniz y 9 de Mendizabal.

Errores: 3 de Etxaniz y 12 de Mendizabal.

Marcador: 1-0, 3-1, 7-2, 8-4, 8-5, 9-6, 10-7, 11-7, 11-8, 12-8, 12-9, 13-9, 13-10, 14-11, 16-12, 17-12, 20-13, 21-13 y 22-13.

Botilleros: Ejercieron de botilleros Unai Iglesias (con Leire Etxaniz) e Iñaki Alijostes (con Maider Mendizabal).

Incidencias: Final de categoría Élite del Campeonato Laboral Kutxa Emakume Master Cup dentro del Cuatro y Medio disputada en el frontón Municipal de Sopela. Lleno. En el primer partido, correspondiente a la final de Primera, Eneritz Arrieta venció a Maite Iriarte (12-22).

Bilbao- Anunció Leire Etxaniz tambores de guerra en los días previos al encuentro por el cetro del Laboral Kutxa Emakume Master Cup del Cuatro y Medio. Dijo la pelotari de Etxebarria que intentaría alargar el partido, tirar de paciencia, con la intención de achicar la presencia de Maider Mendizabal. Lo consiguió y se desarrolló un encuentro imponente, lleno de peloteo y con emoción. Eso sí, la vizcaina fue la dominadora absoluta en el luminoso y reinó con puño de hierro. Sobre todo, el estirón del epílogo llegó por su trabajo de hormiguita. Seguir. Seguir. Un pelotazo más. En esas, el físico de Leire derrumbó la habilidad de la delantera de Anoeta.

Etxaniz se caló ayer en el Municipal de Sopela su segunda txapela manista del curso, después de haber conquistado el Parejas junto a Olatz Arrizabalaga en marzo ante Nagore Arozena y, precisamente, Maider Mendizabal. Ya tiene un hueco en la historia.

Leire lo demostró ante la aspirante de Anoeta, una pelotari con un currículum tremendamente extenso, con una hoja de ruta sin fisuras. Dio con la tecla del trabajo y del peloteo a bote la vizcaina. Tiró de sus armas. Dio lustre a la pegada, sacó músculo y se vio favorecida de los yerros de su contrincante, forzada a entrar en posturas incómodas. La suerte no le lanzó una sonrisa a Maider, que se vio dañada en el cara o cruz y acabó pagando el peaje de un encuentro de pantalón largo, en el que se cruzaron 419 pelotazos a buena y apenas dos tantos desde el primer disparo -un saque y una falta de Etxaniz-. En definitiva, la solidez de la vizcaina fue el cimiento sobre el que orbitó el partido. Fue el timón.

No perdió la brújula la vizcaina. Superior. Ni siquiera cuando las acometidas de aire de Mendizabal, cara y cruz en ataque, la pusieron cerca. Iban 13-11. El traqueteo se estaba alargando. Y el plan de Etxaniz funcionó. ¡Eureka!

La de Etxebarria llegó a ese instante con entereza. Piernas de maratón. Lo hizo, además, manejando una buena renta inicial que le dejó el partido cuesta abajo. Comenzó con un 7-1 de su lado que allanó el trabajo y la senda que tenía por delante. A pesar de la distancia en el marcador, el descorche de la contienda fue dura y espinosa. Etxaniz se impulsó en la dinamita de su golpe. Trazó una línea imaginaria que dejó a Mendizabal fuera de su radio de acción.

No perdió pie la anoetarra. De sus manos se fraguó el conato de remontada. Un voleón al txoko le permitió descansar y tomar oxígeno. Aprovechó para cruzar y mover a Leire para compactar un poco el partido. Estando 7-3, Etxaniz se sacó de la manga un dos paredes de lejos precioso. La veterana guipuzcoana, contestona, se sacó de la manga un buen gancho. Y comenzó la huida hacia adelante de Maider, que fue rumiando poco a poco las diferencias. La final se puso apretada, dura y bonita.

Al 13-11 se llegó con trabajo, caras y cruces. Etxaniz, sobria, se tiró por el trabajo a bote. Mendizabal, peleando a la contra, con la velocidad de aire. La defensa de la vizcaina empezó a hacer trizas a su rival. Dos fallos consecutivos de la anoetarra rompieron la tendencia y abrieron una brecha que no se volvió a cerrar. Ella misma cerró su revolución. Pero no tiró la toalla. Aun así, la sombra de Etxaniz creció. Gigante. Hasta el 22-13, al que se llegó con Leire entera y la anoetarra con problemas para mantener la efectividad y paciencia.

vICTORIA DE aRRIETAEn la final de Primera, Eneritz Arrieta venció a Maite Iriarte con claridad por 12-22. La de Azkoitia fue muy agresiva.