El ala oeste

‘Fake news’

Por Estíbaliz. Ruiz de Azua - Miércoles, 6 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

Me los imagino serios, contenidos, analizando cada una de las propuestas. Examinando su uso, su significado, sus variadas utilizaciones. En sus manos está elegir la que será la palabra del año, aquella que destaca entre las demás. Aquella que quedará para la posteridad y que con solo nombrarla explicará lo que ha ocurrido y en lo que hemos andado ocupados en estos últimos meses. Me los imagino pacientes, valorando cada uno de los términos de forma minuciosa, intentando separar el grano de la paja, rodeados de pompa y circunstancia ya que los editores de los Diccionarios de Oxford -a quienes se ha encomendado esta tarea- deben elegir solo una palabra de entre 4.500 millones de vocablos. Y lo han hecho, y entre toda la marabunta de términos han decidido que este año una combinación de dos palabras accederá a tan singular distinción.

Las llaman “fake news” o si lo prefieren “noticias falsas”. Son esas informaciones que se presentan con apariencia de verdad pero que son una invención. Noticias interesadas, que se propagan sin control por confidenciales, blogs y redes sociales. Imágenes y textos manipulados que buscan contaminar la verdad. Nada nuevo. Antes lo llamábamos manipulación, desinformación o simplemente mentiras. Algo tan viejo como la comunicación. Noticias que tocan sentimientos, que hablan de inminentes atentados terroristas o de tanques desplegados en la Ramblas. Noticias que antes viajaban de boca en boca y que ahora se propagan sin control, que se hacen virales -que hacemos virales- antes de que se puedan desmentir.

Apliquemos la lógica, la honestidad, la humildad y el comprobar que lo que estamos contando, que lo que estamos compartiendo, es verdad. Porque un periodista, o quien solo aspira a contar historias, debe creer ciegamente en nada de lo que oye, en la mitad de lo que ve y en todo lo que escribe.