se iniciaron hace quince días

Denuncian ataques a la nueva mezquita de Bermeo

La cerradura del local donde irá ubicado el centro ha sido inutilizada en una docena de ocasiones

Aritz Erdaide - Sábado, 18 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

Bermeo - El movimiento social por la igualdad de derechos SOS Racismo denuncia una cadena de ataques sufrida por la comunidad islámica de la localidad costera. Según relatan, la intención de trasladar la mezquita a de la calle Nekazari a Artike Bidea ha supuesto que en más de doce ocasiones hayan introducido silicona en la cerradura del nuevo local aún en obras y en la de la tienda del presidente de la asociación Ontasuna.

Los hechos son recientes y se iniciaron hace 15 días, aunque el caso empezó a coger forma en los meses de verano. En palabras de Omar Boudaaoui, miembro de la asociación, “en julio la comunidad islámica quiso trasladar la mezquita que había en la localidad de un lugar a otro nuevo. Pidieron permiso al Ayuntamiento y este se lo concedió para usar una lonja como mezquita y sala de reuniones para la asociación”. En el momento en que los vecinos del barrio supieron de las intenciones de abrir una mezquita comenzaron a recoger firmas en su contra. Ante esa situación la comunidad musulmana hizo llegar la noticia a SOS Racismo y escribieron una carta al Ayuntamiento pidiendo que no cediese a las presiones de los vecinos.

La propia asociación escribió un comunicado en el que mostraba su “indignación ante los continuos ataques racistas sufridos por la comunidad islámica de Bermeo. Desde el mismo día en que se dio a conocer la noticia de que una asociación vecinal iba a abrir una mezquita saltaron las alarmas en la villa marinera”. Primero hubo una recogida de firmas contra su apertura por parte de los vecinos y según detalla SOS Racismo, posteriormente “el Ayuntamiento de Bermeo tardó más de cuatro meses en conceder la licencia de obras del local elegido por la asociación Ontasuna”.

Hace dos semanas empezaron los ataques hacia el presidente de la asociación, que tiene precisamente una tienda al lado de la lonja en la que se ubicará la nueva mezquita, colocándole más de doce veces silicona en la cerradura. También habrían puesto un clavo en la cerradura de la mezquita que está funcionando y otro en el local que está en obras para acoger la nueva mezquita. “La comunidad musulmana no ha denunciado los hechos desde el principio porque no quieren entrar en líos y por la presión que viven por ser inmigrantes. Para nosotros es un ataque grave, que tiene todos los elementos de un ataque racista e islamófoba. Parece que hay un grupo de gente detrás de todo esto, no es un acto vandálico aislado” denunció Boudaaoui.

Hasta ahora es la primera denuncia de este tipo que han recibido de la zona. Por todo ello Omar Boudaaoui propone abrir un debate de los vecinos con la comunidad musulmana, “que se hable. No sabemos las razones de los vecinos para oponerse a la apertura de la mezquita”. Mientras tanto, SOS Racismo ha mandado una carta al Ayuntamiento para poder conversar con la alcaldesa y han iniciado conversaciones con distintos partidos políticos para trasladarles el problema y que sea abordado de alguna manera. Un problema de convivencia que deberá ser tratado por todas las partes implicadas.

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