cedido en el huesca

Remiro llama a la puerta

El navarro destaca en el Huesca, líder de Segunda A, y solo ha recibido nueve goles en catorce partidos

Aitor Martínez - Lunes, 13 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

bilbao- La continuidad de Kepa Arrizabalaga (Ondarroa, 3-X-1994) en el Athletic a partir del próximo 30 de junio, fecha en la que expira su contrato, es a día de hoy una incógnita. Sin más noticias que las negociaciones entre el club y los representantes del jugador siguen aún abiertas, está por ver si en alguna fecha concreta, muy posiblemente antes del 1 de enero, pues entonces el guardameta tendrá la libertad de entablar conversaciones con cualquier otro club, alguna de las partes se cansa de no alcanzar un acuerdo y decide romper las negociaciones. Llegar a 2018 sin la renovación cerrada inclinaría la balanza a favor del arquero, que tendría una gran baza para hacer valer sus exigencias. En 2013, en una situación similar con Fernando Amorebieta, Josu Urrutia decidió retirar su oferta, harto de no recibir respuesta, el 30 de enero. Mientras, la vida sigue. Bien lo sabe Alex Remiro (Cascante, 24-III-1995), que está exprimiendo al máximo su cesión en el Huesca.

Titular indiscutible en el conjunto oscense, que lidera la clasificación de Segunda División, el navarro está viviendo de nuevo la cara amable del fútbol después de un último año para olvidar. Su situación deportiva ha dado un vuelco de 180 grados en los catorce últimos meses. No obstante, hasta el arranque de la presente campaña no había jugado un encuentro oficial desde el 17 de septiembre de 2016. Ha pasado del banquillo del Levante y el Athletic, donde vivió los últimos meses del pasado curso entre la banqueta y la grada, a ser uno de los mejores guardametas de la categoría de plata. Así lo reflejan sus números. No obstante, es el tercer guardameta que menos tantos ha encajado hasta la fecha, cuando se han jugado ya las catorce primeras jornadas de liga. Remiro, que ha disputado todos los minutos posibles en liga, ha recibido nueve goles, uno más que el osasunista Sergio Herrera y dos más que Diego Mariño, si bien el guardameta del Sporting ha participado en un partido menos.

Además, el navarro ha mantenido su portería a cero en siete de esos catorce encuentros, con varias intervenciones de mérito en distintas contiendas, un hecho que indiscutiblemente ha ayudado a que el Huesca ocupe ahora mismo la primera posición de la tabla.

Desde el entorno más cercano de Remiro apuntan que el guardameta ha recuperado la confianza que perdió hace un año, cuando sin un motivo concreto se quedó sin la titularidad en el Levante, equipo al que llegó en calidad de cedido desde Bilbao. Allí jugó únicamente cuatro encuentros y desapareció del equipo tras completar el partido ante el Córdoba en la quinta jornada de liga. No volvió a jugar y vivió una difícil situación personal que se agravó por la incertidumbre que giró en torno al tira y afloja entre el Athletic y el cuadro levantinista cuando desde Ibaigane y, debido a la lesión de Kepa, se solicitó su regreso en el mercado invernal. Sin una cláusula que permitiera su salida prematura del Levante, ambos equipos tuvieron que llegar finalmente a un acuerdo. El equipo valenciano tensó tanto la cuerda que distintos miembros del cuerpo técnico granota, incluido el entrenador, le retiraron la palabra a Remiro.

Ahora el guardameta vuelve a sonreír. Afincado en un pequeño pueblo a unos pocos kilómetros de Huesca, recibe continuas visitas de su familia, a la que trata de ver siempre que puede aprovechando la escasa hora y media que le separa de su Cascante natal. Señalan también desde su entorno que su técnico, Joan Francesc Ferrer, conocido como Rubí, le valora mucho y le tiene en muy buena estima. De momento, le está respondiendo con muy buenas actuaciones.

sin contactosEl Athletic, por su parte, aún no ha movido ficha para tratar su renovación. El navarro finaliza contrato el 30 de junio de 2019 y aguarda con tranquilidad el devenir de los acontecimientos. Desde su círculo de confianza trasladan un mensaje de tranquilidad. No hay prisa, aunque son conscientes de que si el guardameta sigue con esta progresión les citarán más pronto que tarde. Cabe recordar que firmó su renovación el 1 de febrero de 2016, cuando aún jugaba en el Bilbao Athletic, y que su cláusula de rescisión es de 30 millones. Las fuentes consultadas deslizan también que Remiro se mantiene al margen de las distintas informaciones publicadas en torno al futuro de Kepa. Mientras, él está llamando a la puerta del Athletic con sus paradas.