programa de prevención

Reclusos hablan sobre la droga a alumnos de Muskiz

Esan Ez trata de prevenir el consumo de droga y las conductas delictivas

Emilio Zunzunegi - Viernes, 3 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

muskiz- “La droga es la única cárcel en la que tú eres el que pones los barrotes”. Con esta sentida reflexión, que habla de errores adolescentes en la socialización, de decisiones equivocadas ante al auto reconocimiento, de cesiones a la presión del grupo y del entorno, cuatro presos recluidos en la cárcel gazteiztarra de Zaballa por delitos relacionados con la droga quisieron evidenciar ante cerca de cuarenta adolescentes del Centro de Formación Somorrostro que la droga “no es ni blanda ni dura pero siempre acaba siendo un problema. Al principio no te das cuenta. Es divertido, un porro o una raya, pero al final no te das cuenta hasta que aterrizas en la cárcel o en el cementerio”.

Estas cuatro personas privadas de libertad, que participan en itinerarios que pretenden ser un avance más en su trabajo personal y apoyo en su proceso de cambio, de responsabilización y de inserción social han compartido sus experiencias vitales durante tres jornadas en las que han tomado parte cerca de cincuenta alumnos y profesores de la ESO y de Formación Profesional del Centro muskiztarra en el marco del proyecto Esan Ez que aborda la prevención del consumo de drogas y de conductas delictivas en la población adolescente.

Testimonio “Para nosotros tiene un gran valor pedagógico el testimonio que estas personas -que sucumbieron en un momento dado a la droga y ahora luchan por reconducir sus vidas- pueden dar a nuestros alumnos sobre todo porque los jóvenes tienden a pensar que ellos están a salvo de esos problemas”, señalaba un responsable del programa educativo que se resolverá la próxima semana con las conclusiones que expresen los alumnos asistentes. Seguramente entre ellas pueda figurar la máxima expresada por otro de los reclusos participantes quien a cara descubierta y mirándoles a los ojos les alentó a tener claro “que el que no consume droga no es menos que nadie. Puede ser más inteligente que el que lo está haciendo porque al final de su vida va a tener un problema”.

El proyecto Esan ez es una experiencia educativa, desarrollada por el equipo de Bidesari, en colaboración con la Pastoral Penitenciaria, la Fundación Carmen Gandarias, y personas privadas de libertad de los Centros penitenciarios de Basauri y de Araba. El proyecto se apoya, como un elemento especialmente significativo y valioso, en el testimonio y experiencia de personas que han tenido una adicción a sustancias que les ha llevado al delito y al ingreso en prisión. Todo por no decir un no a tiempo.