tras el referéndum del 25 de septiembre

Los kurdos sufren las sanciones económicas

La presión militar y comercial impuesta por Bagdad hacen mella ya entre la población del Kurdistán

Yáser Yúnes - Sábado, 21 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

Erbil- La región autónoma del Kurdistán teme sufrir una crisis económica y de abastecimiento debido a las sanciones impuestas por el Gobierno de Bagdad después de la celebración del referéndum del 25 de septiembre, que amenaza con agravarse tras la operación militar iraquí de esta semana.

En la capital del Kurdistán, Erbil, un comerciante de especias de nombre Abu Ali explica que los avances de las tropas iraquíes en las zonas disputadas entre las autoridades centrales y las kurdas “empeoró la situación, sobre todo tras el cierre de la carretera entre Erbil y (la ciudad iraquí de) Mosul, y de los pasos fronterizos con Irán”.

El Gobierno iraquí anunció a principios de la semana el cierre de esos pasos, algo que Teherán negó, aunque recalcó que mantiene interrumpido el tráfico aéreo con el Kurdistán a petición de Bagdad, que decidió suspender los vuelos a y desde la región del norte de Irak tras la celebración del polémico referendo.

Abu Ali añade que el comercio en el Kurdistán depende del intercambio con otras ciudades iraquíes, como Mosul y la capital, Bagdad, por lo que el cierre de las carreteras por motivos de seguridad afecta mucho a su economía.

Asimismo, expresó su temor a que Turquía cierre las fronteras con el Kurdistán: “Eso sería un gran desastre, porque dependeríamos de Bagdad, que no tiene y nunca tendrá compasión con nosotros”.

El comerciante se mostró convencido de que el Gobierno central estrechará más el cerco sobre el territorio kurdo e impondrá un bloqueo económico de facto.

Por su parte, otro comerciante del mercado de Erbil, Rebaz Abdulá, asegura que si los límites territoriales del Kurdistán permanecieran cerrados, las reservas de alimentos solo serían suficientes para un mes.

Después del estallido de la tensión entre las fuerzas iraquíes y las tropas kurdas peshmergas, se teme que las carreteras que llevan al Kurdistán permanezcan cerradas, tal y como señala Omar Mohamed, el cual añade que la situación en el mercado es “inestable” por ello.

Un vendedor de frutas del gran zoco de Erbil, Farman Karaui, se lamenta que la compra y venta de estos productos ha bajado, a pesar de que su precio ha disminuido.

“Hay más cantidad de productos agrícolas en el mercado local, porque no son exportados a otras ciudades, y por ello los precios se han abaratado, lo cual perjudica a los campesinos y agricultores”, añade.

El experto económico kurdo Nizar Saleh considera que el movimiento económico en el Kurdistán no depende totalmente del consumo en el interior, sino también del intercambio comercial con Irán, Turquía y Bagdad.

Saleh asegura que la región se ha visto en la práctica bloqueada desde que Bagdad anunció la suspensión de los vuelos internacionales, lo que provocó grandes pérdidas en la economía kurda, que se estiman en millones de dólares.

El economista añade que, si se reanudaran los vuelos, la región precisaría de cinco años para recuperarse y alcanzar el mismo nivel en el que estaba antes de la medida adoptada por Bagdad y acatada por las principales compañías aéreas de la región, que incluían el Kurdistán entre sus destinos.

Saleh también cree que un hipotético cierre de las fronteras turcas sería “catastrófico” y “completaría el bloqueo sobre la región, porque el intercambio comercial entre ambas partes es de millones de dólares”.

Turquía ha amenazado reiteradamente con tomar medidas en contra del Kurdistán ante sus planes de independizarse y esta semana decidió cerrar su espacio aéreo para todo vuelo que se dirija o provenga de esta región, además de transferir el control del paso fronterizo de Habur a las autoridades de Bagdad.

Tras la celebración del referéndum, el Gobierno iraquí amenazó con recuperar todos los pasos fronterizos administrados por los kurdos, así como las zonas ocupadas por sus fuerzas y los importantes campos e instalaciones petroleras de Kirkuk.

El lunes, las fuerzas iraquíes lanzaron una campaña para recuperar la provincia de Kirkuk y, en dos días, recuperaron varias áreas de esa provincia y de las de Diyala y Nínive, donde los peshmergas estaban presentes desde que expulsaron de las mismas al grupo terrorista Estado Islámico (EI) en los pasados años.

El jueves, la campaña se dio por concluida pero esta muestra de fuerza por parte de Bagdad hace que los kurdos temas nuevas intervenciones y represalias.

protejer a los kurdosEn ese sentido, la máxima autoridad religiosa chií de Irak, liderada por Alí al Sistani, pidió ayer al Gobierno iraquí que proteja a los kurdos de la provincia disputada de Kirkuk (noreste), donde el Ejército expulsó a principios de semana a las fuerzas de la región autónoma del Kurdistán que controlaban la región. El representante de Al Sistani, Abdelmahdi al Karbalai, dijo en el sermón del viernes en Kerbala que no considera que se haya producido una victoria por una parte y una derrota por la otra, sino que se trató de un triunfo de todos los iraquíes y de los intereses de Irak. Al Karbalai también elogió en su discurso la buena conducta de todas las partes en la operación para “imponer la seguridad” en la provincia de Kirkuk y en las de Diyala y Nínive, donde las fuerzas de seguridad iraquíes también recuperaron varias poblaciones que estaban en manos de tropas del Kurdistán iraquí. El clérigo también hizo hincapié en la importancia de abrir una nueva etapa en la que todas las partes trabajen en la construcción del país. Además, llamó al Gobierno central a esforzarse más para tranquilizar a la comunicad kurda de Kirkuk, donde viven también árabes y turcomanos, y a protegerlos igual que al resto de los iraquíes.

Asimismo, instó a que se respeten todos sus derechos constitucionales.

Por otra parte, pidió a los líderes kurdos “honorables” que unan sus filas y trabajen para superar la crisis actual a través de la cooperación con el Gobierno federal en el marco de la Constitución.

El sermón del clérigo también se centró en llamadas para prevenir cualquier acto de venganza y para aliviar la tensión en las zonas donde conviven varias comunidades.

En este sentido, hizo hincapié en la importancia de favorecer el regreso de los desplazados, proteger la propiedad privada y pública y prohibir los lemas sectarios.

Tras el referéndum de independencia organizado en el Kurdistán iraquí el pasado 25 de septiembre, rechazado por el Gobierno central, Bagdad ha lanzado varias medidas represivas contra el Kurdistán. - Efe