según la ONG Care International

Más de 150.000 niños refugiados rohinyás con malnutrición severa

En los campamentos improvisados, existe aproximadamente un retrete para cada 2.000 personas

Más de 150.000 niños refugiados rohinyás menores de cinco años en Bangladesh tienen malnutrición severa, alertó hoy en un comunicado la ONG Care International, que calificó la situación de los pequeños de esta minoría musulmana huidos por la violencia en la vecina Birmania (Myanamar) de "desesperada".

EFE - Viernes, 13 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 20:43h.

DACCA. "La situación de estos niños es desesperada, muchos no han comido más de una comida al día desde hace semanas", afirmó en el comunicado el director de Care en Bangladesh, Zia Choudhury, que anotó que están "especialmente preocupados de que puedan enfermar".

Además Care llamó la atención sobre la situación de higiene en los campamentos improvisados de Kutupalong y Balukhali en Cox's Bazar, provincia suroriental en la que están siendo ubicados, que hace semanas que terminaron uniéndose por el incremento de las llegadas y alcanzan ya una población de unas 372.000 personas.

Según Care, existe aproximadamente un retrete para cada 2.000 personas, por lo que los niños, que se encuentran con "malnutrición severa" y viven en "condiciones extremadamente difíciles", son muy susceptibles de contraer infecciones.

"Aunque algo de ayuda ha llegado, la mayoría de los refugiados tienen todavía la desesperada necesidad de agua potable, alimentos nutritivos y asistencia médica", remarcó Zia, representante de una ONG que pide 10 millones de dólares para hacer frente a la crisis.

Más de medio millón de rohinyás han llegado a Bangladesh desde el pasado 25 de agosto huyendo de la ola de violencia en Birmania (Myanmar), según la ONU.

De ellos, más del 60 % son niños, según alertó Unicef.

El inicio del éxodo de los rohinyás comenzó el pasado 25 de agosto, cuando se produjo un ataque por parte de un grupo insurgente de esta minoría musulmana contra puestos policiales y militares birmanos.

En respuesta, el Ejército birmano lanzó una campaña militar que ha sido tildada por el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos de "limpieza étnica de manual".