La administración media en la sucesión de cincuenta tiendas en cuatro años

El Gobierno vasco, con el apoyo de las cámaras, facilita la continuidad de un comercio en casos de jubilación del titular

Jueves, 12 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

BILBAO- Cerca de una quincena de comercios o negocios cada año han seguido abiertos pese al cambio de propietario -principalmente por razones de jubilación-, con el apoyo de las administraciones vascas.

El servicio de ayuda para traspasos de negocios en funcionamiento, Berriz, en el que colaboran el Gobierno vasco y las Cámaras de Comercio de la CAV, ha intermediado desde su puesta en marcha en 2014 en la transmisión de cincuenta negocios en activo.

El programa, que facilita la continuidad empresarial en los sectores del Comercio, Hostelería y Alojamiento del País Vasco, tiene registrados a 242 vendedores interesados en traspasar su negocio y a 426 compradores que han recurrido a la iniciativa Berriz para emprender un proyecto y de cara a dotar de continuidad negocios rentables cuyos titulares van a dejar de gestionar, principalmente por jubilación.

Del medio centenar de operaciones facilitadas por el programa, 19 se produjeron en Bizkaia, 18 en Gipuzkoa y trece en Araba. En cerca del 37% de los traspasos, la transmisión se cerró por un coste inferior a 50.000 euros, mientras que en torno al 40% el precio fue superior a los 100.000 euros.

En una presentación de los resultados del programa con la presencia del consejero de Turismo de Gobierno vasco, Alfredo Retortillo, y los tres presidentes de las cámaras vascas, Pedro Esnaola (Gipuzkoa), José Ángel Corres (Bizkaia) y Gregorio Rojo (Araba), el consejero explicó que el programa “no se limita a dar ayudas a la creación o mejora de negocios, sino que monitoriza todo el proceso de transmisión desde una perspectiva individualizada”.

Retortillo resaltó que el programa debe ser capaz de “conectar a jóvenes emprendedores con el sector, también para fomentar un relevo generacional que facilite al comercio vasco reinventarse en las claves del siglo XXI”.

En ese sentido, el perfil de compradores y vendedores se ajusta a ese planteamiento. El 75% de los vendedores eran personas mayores de 50 años mientras que, en el caso de los compradores, idéntico porcentaje, tres de cada cuatro, tenían menos de 50 años. - DEIA