segunda edición del programa municipal

Un centenar de jóvenes se independiza en Bilbao gracias a un plan de emancipación

En la segunda edición del programa municipal se han ocupado 59 viviendas en Otxarkoaga, Bilbao La Vieja y San Francisco

Ane Araluzea - Miércoles, 11 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 06:08h.

Bilbao- La preocupación por la elevada tasa de desempleo y la precariedad laboral entre los jóvenes vascos es tal que en los últimos años ha disminuido considerablemente el malestar por el difícil acceso a una vivienda, según datos del Observatorio de la Juventud Vasca. El descenso se debe a que muchos ni siquiera se plantean la opción de emanciparse dadas sus condiciones económicas. Ello no significa que no quieran hacerlo. Por ese motivo, con el fin de facilitar el camino a aquellos que desean abandonar el hogar familiar, el Ayuntamiento de Bilbao dispone de un programa de emancipación para jóvenes que en su segunda edición ha asignado 59 pisos, dando respuesta a un 10% de las personas inscritas en Etxebide que reúnen los requisitos para acceder a uno de estos pisos en la villa.

Como novedad, esta iniciativa municipal, implantada en Otxarkoaga el año pasado con 42 pisos, se ha extendido al distrito de Ibaiondo. Según expuso ayer Goyo Zurro, concejal de Vivienda y presidente de Viviendas Municipales, el programa “tiene como objetivo dar respuesta a la demanda juvenil de vivienda y fomentar el arraigo”. De esa forma, se han ofertado 42 viviendas en Otxarkoaga, 7 en Bilbao La Vieja y 11 en San Francisco. “Estamos francamente satisfechos con este programa que contribuye a que las personas jóvenes puedan disponer de una vivienda en condiciones económicas asequibles, favoreciendo su emancipación y facilitando que sigan viviendo en la villa y en sus barrios”, indicó el edil. Por ello, no descartan que el plan pueda implantarse en otros barrios, dependiendo de la disponibilidad de las viviendas municipales.

Las personas que han accedido a uno de estos pisos reúnen las condiciones establecidas en el programa, que especifica que deben ser menores a 36 años (a 1 de enero de 2017), estar registrados en Etxebide, llevar al menos tres años empadronados en Bilbao, representar una unidad convivencial no superior a dos miembros y disponer de unos ingresos no inferiores a los 13.000 euros al año.

Según explicó el concejal, el programa se inició cuando Viviendas Municipales envió una carta personalizada a las 598 personas que reúnen los requisitos indicados, entre los que el 10% ha podido acceder a uno de estos pisos. En la misiva se les informaba de las características del programa y se les asignaba una clave, con la que acceder a un espacio habilitado en la web de Viviendas Municipales. Allí, además de consultar las bases del programa, podían acceder a las características de una vivienda (todas ellas tienen cocina equipada) y visualizar la localización de las que se ofertan en el programa.

A través de esa información previa, las personas interesadas pudieron solicitar una cita para visitar la vivienda seleccionada. De esa forma, en mes y medio de vigencia del programa se gestionaron 91 visitas, de las que el 65% han finalizado firmando un contrato de arrendamiento. Las viviendas se han asignado por un periodo de tres años, con posibilidad de renovación y con una cuota mensual de 175 euros. Según concretó el concejal, de las 60 viviendas ofertadas durante esta edición (15 más que en la primera cuando fueron 45) se han adjudicado 59. “La última vivienda no se pudo asignar porque una persona renunció en el último momento y no hubo tiempo material para poder volver a ponerla en el sistema”, explicó Zurro.

Respecto a la posibilidad de ampliar el programa a otros barrios, el edil de Vivienda subrayó que “el parque de viviendas municipales no está repartido de forma homogénea en los 22 barrios”. De esa forma, señaló que en los 4.107 pisos de propiedad del Consistorio se firman contratos con una duración de tres años. “Tenemos una vinculación con esas personas que además tienen la opción de renovar el contrato si sus condiciones siguen siendo las mismas después de la comprobación pertinente”, expuso. Por ello, se aprovechan las viviendas que quedan vacías cuando una familia mejora su situación y decide cambiar de alojamiento. “Con el número de pisos que quedan libres cada año, que oscila entre los 180 y los 200, manejamos los cupos preferentes a la hora de asignarlos a un programa. Eso nos condiciona, pero tenemos que estudiarlo”, concedió.

En cualquier caso, Zurro resaltó que con el programa, que ya suma 99 viviendas en dos ediciones, se están cumpliendo dos objetivos “básicos” como proveer de una vivienda “digna” a las personas que la piden y cumplen las condiciones, además de dar respuesta a la demanda de los barrios que han solicitado “insistentemente” que las personas puedan continuar con su proyecto vital sin tener que desplazarse a otros barrios.

Perfil de los arrendadoresEn palabras del edil, las 91 personas seleccionadas para las visitas se repartían casi al 50% entre el género femenino y el género masculino. Sin embargo, entre los adjudicatarios con vivienda, los hombres suponen el 70% frente a un 30% de las mujeres. Respecto al número de miembros -cabe destacar que en la primera edición el programa aceptaba un máximo de tres personas por unidad convivencial-, entre los 59 adjudicados hay 38 viviendas que han sido arrendadas por una sola persona, mientras que 21 han sido para familias de dos miembros, de las cuales 17 se han asignado a parejas y cuatro a familias monomarentales.

En cuanto a la edad de las personas que han arrendado una vivienda municipal a través de este programa, según reveló Zurro, el 58% tienen entre 30 y 35 años, el 39% se sitúa en un rango de edad comprendido entre los 25 y 29 años, y solo un 3% tiene entre 20 y 24 años. Por otra parte, la gran mayoría de las personas arrendatarias en esta segunda edición, el 90%, llevan empadronadas en Bilbao más de 5 años. El 68% ostenta esta condición desde hace 10 años o más años, mientras que solo un 10% tiene una antigüedad de empadronamiento en la villa de entre 3 y 5 años.

Finalmente, en cuanto al aspecto económico, la mayoría, un 54%, tiene unos ingresos entre 15.000 y 21.000 euros anuales, un 39% ingresan algo por encima del mínimo establecido, entre 13.000 y 15.000 euros al año. Únicamente el 7% de las personas adjudicatarias cuenta con unos ingresos superiores a 21.000 euros al año.