1-O: Jornada de urnas y antidisturbios en Catalunya

Urkullu insta a Rajoy a llevar el conflicto catalán "del callejón sin salida a la mesa de diálogo"

Traslada la necesidad "de acuerdo y diálogo" al jefe del Estado, a Mariano Rajoy y a Puigdemont

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha expresado su profunda preocupación y tristeza por lo ocurrido ayer en Cataluña con una actuación policial "totalmente desproporcionada" y ha emplazado al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a llevar el conflicto catalán "del callejón sin salida a la mesa de diálogo". Además, le ha reclamado que inicie un proceso dialogante "con voluntad política real para conciliar democráticamente las aspiraciones mayoritarias española, catalana y vasca".

EP - Lunes, 2 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 09:36h.

BILBAO. El lehendakari ha trasladado esa necesidad "de acuerdo y diálogo" al jefe del Estado, al presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y al de la Generalitat, Carles Puigdemont.

Durante su intervención en un desayuno informativo de Forum Europa en Bilbao, el presidente del Gobierno vasco se ha mostrado preocupado ante la situación política a la que ha conducido la ausencia de diálogo y su tristeza "porque la sociedad catalana no se merece esto".

Asimismo ha mostrado su incomprensión ante la dirección de la estrategia policial adoptada en la jornada de ayer y las consecuencias que ha acarreado, "y me temo que acarreará en el futuro".

Tras mostrar su respeto a las decisiones adoptadas por la sociedad y las instituciones catalanas, ha defendido el diálogo y la negociación política y ha considerado como la vía "más adecuada" la del modelo escocés, que es un referente para conjugar el principio de legalidad con el democrático.

Además ha asegurado que los acontecimientos de estos días y la manera de gestionar el conflicto ha desbordado "algunos límites que no hubiéramos imaginado" y ha emplazado a "articular mecanismos consensuados" para que las sociedades y los pueblos puedan expresar su voluntad sobre su futuro.

A su juicio, no se pueden diluir la realidad nacional de Euskadi y Catalunya en un estado autonómico descentralizado, sino reconocer la existencia de dos naciones que quieren decidir su futuro "en libertad y democracia con garantías".