1-O: Jornada de urnas y antidisturbios en Catalunya

Bruselas abronca a Rajoy por utilizar la violencia y el Govern exige retirar a todos los policías enviados el 1-O a Catalunya

Llama al diálogo entre "todos los actores relevantes" en la crisis y subraya que la violencia "nunca puede ser instrumento en política" - Puigdemont reclama mediación internacional y la retirada de efectivos policiales, pero el Estado responde que mantendrá el dispositivo

La Comisión Europea ha llamado este lunes al diálogo entre "todos los actores relevantes" en la crisis política en Catalunya, al tiempo que ha subrayado que la violencia "nunca puede ser instrumento en política" y ha mostrado su confianza en el "liderazgo" del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para buscar una solución.

EP - Lunes, 2 de Octubre de 2017 - Actualizado a las 12:46h.

BRUSELAS. "Llamamos a todos los actores relevantes a avanzar ahora muy rápidamente de la confrontación al diálogo. La violencia nunca puede ser un instrumento en política", ha declarado el portavoz jefe del Ejecutivo comunitario, Margaritis Schinas.

El portavoz ha añadido que de acuerdo al orden constitucional en España el voto de este domingo "no fue legal" y que el desafío secesionista es un asunto "interno".

El jefe del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, y Rajoy hablarán por teléfono esta tarde.

Bruselas ha querido subrayar que su posición general sobre la independencia de un territorio de un Estado miembro no ha variado en una década. "Si se organizara un referéndum en línea con la Constitución española supondría que un territorio saliente se encontraría fuera de la Unión Europea", ha indicado el portavoz Schinas.

"Más allá de los aspectos puramente legales en este asunto, la Comisión cree que son tiempos de unidad y estabilidad, no de división y fragmentación", ha añadido.

PUIGDEMONT EXIGE QUE SE RETIREN LAS FFSS DEL ESTADO El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha pedido hoy establecer una "mediación internacional" para abordar el conflicto catalán y ha exigido la "retirada de todos los efectivos policiales" destinados estos días a Catalunya por el Estado para impedir la celebración del 1-O, suspendido por el TC.

Tras una reunión extraordinaria del Govern convocada tras los hechos ocurridos ayer, en la que se registraron 893 personas heridas por las cargas policiales según la Generalitat, Puigdemont ha denunciado los "graves actos de violencia" protagonizados por "comandos del miedo" de la Policía Nacional y la Guardia Civil desplegados por todo el territorio de Catalunya.

Puigdemont ha señalado que esta mediación internacional puede venir de distintos ámbitos especializados en la resolución de conflictos, aunque "es evidente que la Unión Europea debe apadrinar" este proceso, porque tiene que "dejar de mirar hacia otro lado" ante las "violaciones" de la carta europea de derechos fundamentales, porque ya no es sólo un asunto interno, sino un "asunto europeo".

EL DESPLIEGUE POLICIAL SE MANTENDRÁ, APUNTA EL ESTADO El despliegue de refuerzo de la Policía y de la Guardia Civil se mantendrá en Catalunya sin fecha aún para su repliegue, aunque en un principio estaba previsto que concluyera esta misma semana, según han señalado a Efe fuentes próximas al operativo.

En total, unos y otros suman 12.000 agentes de ambos cuerpos actualmente en servicio, de los que una parte importante forman parte de los antidisturbios, es decir, de las Unidades de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional y los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil.

Así, la Policía Nacional mantiene algo más de 2.000 antidisturbios y la Guardia Civil a unos 700, a los que hay que añadir los agentes de las diferentes unidades desplegadas, desde los servicios de Información a la Policía Judicial, entre otras.

Un despliegue que ha obligado a habilitar barcos y dependencias del Ejército para alojar a los agentes.

Pese a que no se sabe la fecha en la que podría replegarse el dispositivo, bien en su totalidad o bien en parte, las asociaciones de guardias civiles ya han instado al Ministerio del Interior a que de mantenerse, se aumente el número de efectivos disponibles para dar descanso a los agentes que están en Cataluña.

Policías y guardias actuaron ayer para cerrar los colegios electorales y evitar la votación, que solo lograron en algo más de 90 instalaciones.

Las cargas y los enfrentamientos con los votantes, que en muchos lugares formaron barricadas, provocaron, según la Generalitat, heridas a 893 personas, mientras que entre las fuerzas de seguridad diecinueve policías nacionales y catorce guardia civiles también resultaron heridos.

De todos modos, según el Ministerio del Interior, han sido "innumerables" los agentes que fueron heridos y continuaron trabajando para requisar el material electoral.

Tanto los sindicatos policiales como las asociaciones de guardias civiles han defendido la actuación ayer de ambos cuerpos y han tildado de "vergonzosa" y de "escandalosa" la de los Mossos d'Esquadra por su pasividad.

Los representantes de ambos cuerpos han dicho ya que están estudiando acciones legales contra el jefe de los Mossos, Josep Lluis Trapero, su equipo directivo y todos los agentes que dificultaron el trabajo de policías y guardias civiles.

Mientras, la Federación de Profesionales de la Seguridad Pública de Catalunya (Fepol), formada por varios sindicatos de los Mossos d'Esquadra, les ha respondido y ha denunciado la "vergonzosa politización" y "extralimitación" de la Guardia Civil y Policía Nacional en el día de ayer, ya que la Constitución no se preserva "agrediendo" a ciudadanos.