arranca la temporada

La felicidad como arma y objetivo

Anna Gómez, fichaje del Gernika, personifica la ambición del equipo

Un reportaje de Jokin Victoria de Lecea - Miércoles, 27 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

UNA nueva temporada arranca para el Lointek Gernika. Nuevos retos para afrontar e ilusionantes objetivos nunca vividos. Otro amanecer más para un equipo consagrado en la élite que abrirá el curso este sábado, a partir de las 20.15 horas, ante el Snatt’s Femení Sant Adriá en el Open Day de la Liga Femenina, que se celebra en Madrid. Será la oportunidad de ver en acción al renovado equipo gernikarra, que cuenta con Anna Gómez (Valencia, 1986) como uno de sus fichajes. La valenciana regresa a la competición estatal tras su aventura en Bélgica y apuesta por seguir creciendo junto al conjunto dirigido por Mario López: “Siempre hay que estar ilusionado porque si no, no trabajaríamos todos los días. Hemos tenido mala suerte con las lesiones, pero en la Euskal Kopa, sin estar en nuestro mejor momento, dimos la cara. Este tiene que ser el carácter. Este equipo tiene ambición y queremos igualar o mejorar lo del año pasado”.

La trayectoria de Gómez está llena de experiencias. La valenciana se formó en las categorías inferiores del Ros Casares, pero pronto se acostumbró a hacer la maleta y a viajar de un lado a otro del Estado para ganarse la vida como jugadora de baloncesto. “He jugado varias finales de Copa, semifinales en el play-off… he pasado por muchos equipos españoles, más por la crisis, porque se quedaban sin dinero y desaparecía el club. Pero la definición de mi carrera es que he jugado con grandísimas jugadoras que me han aportado muchísimo a nivel profesional y personal”, explica. La temporada pasada, Gómez decidió jugar en el Belfius Namur de Bélgica y su intención era seguir en el extranjero, pero el proyecto gernikarra le ilusionó y decidió formar parte de él.

A pesar de vivir tantas temporadas enriquecedoras y que su nombre suene para formar parte de la selección absoluta, hay un sueño que Gómez todavía no ha podido cumplir. “Mi objetivo desde muy pequeña era jugar en la WNBA. Siempre ha sido jugar ahí. Lo veo muy difícil, pero es lo que se intenta y lo que se trabaja”, cuenta, aunque tiene claro que hay una meta mucho más importante, un reto que le hace seguir al pie del cañón: “Trabajo porque me gusta el baloncesto y para ser feliz. Mi objetivo es que Gernika haga una buena temporada y que disfrutemos, porque al fin y al cabo estamos para eso”.