Amo a Catalunya

Javier Quintano Elizondo - Jueves, 14 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

Es evidente que los catalanes están incómodos en su estatus actual dentro del Estado. Es evidente que los catalanes llevan tiempo queriendo jugar un rol internacional más acorde con su predisposición innata, con su personalidad histórica, con sus capacidades y con sus deseos. Es obvio que el texto constitucional del 78 no es una garantía de estabilidad democrática en la actualidad, y que hay que realizar en él reformas en profundidad. Es relevante que la estulticia, el “tancredismo”, la marrullería y la prepotencia centralista han colmado la paciencia de la nación (nacionalidad, en versión oficialista) con mayor espíritu cívico crítico, con mayor tensión creativa interna, con mayor energía y entusiasmo en sus movilizaciones y en sus planteamientos, con mayor fe en su equilibrio y su ordenamiento social, que hay actualmente en este Estado políticamente deslavazado y emocionalmente unido por la pasión futbolística. Este Estado al que los forofos llaman La Rioja. No, perdón, La Roja, se me había olvidado.