“Queremos ayudar a hacer cambios sencillos pero importantes para nosotros”

Conchi Basabe y José Luis Palencia han participado en el plan de accesibilidad

A. Atxutegi - Jueves, 14 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

Bilbao- Conchi Basabe participó en el proyecto para mejorar la accesibilidad cognitiva del Guggenheim y actualmente también trabaja en el del Museo Marítimo. “Me gustar ser parte activa de la asociación y me implico en las actividades en las que creo que tengo cosas que aportar”, explica. “Las personas con discapacidad queremos ayudar a hacer cambios sencillos pero importantes para nosotras”.

Conchi fue una de los ocho usuarios de Gorabide que escuchó las audioguías de las visitas al exterior del Museo Guggenheim, alertó de aquellas palabras o estructuras más complejas, propuso otras más sencillas y volvió a escuchar el texto. Una y otra vez, hasta que la visita ha llegado a ser comprensible para todas las personas. Lo hizo con conocimiento de causa. “¿Quién no se ha agobiado alguna vez en un aeropuerto o en un hospital por no saber por dónde ir o a quién preguntar? ¿Quién no se ha enfadado porque no sabe seguir las instrucciones de un nuevo aparato electrónico?”, plantea. “Así nos sentimos las personas con discapacidad intelectual muchas veces: perdidas, despistadas, incómodas, excluidas, fuera de lugar...”, destaca.

Para ella, la accesibilidad cognitiva “tiene que ver con entender la información que nos rodea”. Y destaca la importancia que estas medidas tienen para el colectivo de las personas con discapacidad intelectual. “Si las entendemos, podemos manejarnos mejor y sentirnos más incluidas. Lo que nos parece más importante es que, al mejorar la accesibilidad cognitiva de la comunidad, mejora nuestra calidad de vida”, explica. Y añade algunos ejemplos. “Si entiendo la información de un museo, lo disfrutaré mucho más y es posible que me anime a invitar a alguien a acompañarme. Si puedo leer noticias en lectura fácil y las entiendo, puedo tener mi propia opinión sobre las cosas que pasan y participar en conversaciones, en lugar de estar callada porque no sé de qué se habla. Si entiendo cómo poner una reclamación, siento que puedo ejercer mis derechos como ciudadana. Podría poner muchos más ejemplos pero lo importante es que, en cada caso, un cambio en el entorno puede ayudarme a cambiar algo en mi día a día”. Pero también hace hincapié en que la sencillez en las indicaciones de los espacios públicos no solo se limita a personas como ella. “Esto es bueno para las personas con discapacidad intelectual pero también para personas con otras dificultades”,

José Luis Palencia también participó en la experiencia del Museo Guggenheim. “Me gustan mucho los museos y las cuevas: El Soplao, Ranero, Ramales de la Victoria...”, enumera. Él conoce de primera mano las dificultades en los espacios públicos. “Algunas veces hay carteles que son difíciles de entender. En esos casos, tengo que preguntar a alguien”, explica.