DURANGALDEA

Memorias de una guerrera

El entorno de Paule, fallecida por un cáncer, publica el diario que la joven escribió durante la enfermedad que se la llevó El libro ayudará a quien esté sufriendo por la misma causa

Kevin Doyle - Jueves, 14 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

Durango- Han pasado siete meses desde que Paule San Salvador Arana perdiera la batalla contra el cáncer después de tres años y medio de lucha. Además de su imborrable sonrisa, la joven guerrera dejó como legado al mundo sus experiencias que han sido publicadas en un libro póstumo. En él, la durangarra desgrana su día a día desde el momento en que con escasos 22 años le diagnostican cáncer de colon con metástasis en el hígado.

“Es la historia de un año en el que tuve cáncer. Ese puto cáncer que a tantas y tantos se nos ha interpuesto en el camino. Ha sido un año especial. Ha sido un año lleno de retos a todos los niveles. De aprendizajes constantes. Pero, sobre todo, es un intento de ordenar todo lo que pasó, de entenderlo mejor y exprimir todo lo positivo que me ha aportado. Desde las tripas, ez etsi, gogor eutsi!”, recoge la contraportada de la publicación titulada 22.

La decisión de sacar a la luz las vivencias de la joven vino tras su fallecimiento cuando sus líneas llegaron a manos de Eva Rodríguez, directora de Jesuitas, centro donde estudió Paule, quien dejó a sus amigos más cercanos una especie de diario en el que recogió con entereza su ejemplar lucha contra la enfermedad. Fue Eva quién propuso a Javier San Salvador del Valle, padre de Paule, publicar un libro con sus experiencias.

Así, Eva, Javier y un amigo íntimo de Paule, Jon, crearon un grupo de trabajo con el objetivo principal de publicar el diario de la joven. “Este libro nos ha servido de terapia. Paule escribe desde el corazón, no esconde nada y siempre demuestra ganas de vivir”, apuntó orgulloso su progenitor.

El libro contiene un total de 266 páginas en las que Paule, Licenciada en Psicología, recoge sin tapujos su día a día de lucha contra el cáncer con testimonios desgarradores. “Odio, odio, odio la quimio que me ha salvado la vida. Solo espero que la cicatriz que me parte por la mitad sea capaz de recordarme cada mañana quién soy, qué busco y hacia dónde me dirijo. Solo queda preguntarse: ¿Y ahora qué? Vivir”, recoge la publicación en su página 260 relatando el momento en el que Paule había vencido a la enfermedad.

Hasta entonces había transcurrido un año desde que el médico les pronosticó la noticia (2 de agosto de 2013) hasta que le dieron el alta (11 de noviembre de 2014). El mes siguiente del final de la novela, diciembre de 2014, una revisión puso de manifiesto que el cáncer había reaparecido.

El 24 de julio de 2016 en un mercadillo de Bruselas, Paule conoció a un chico francés, Basile. Dos días después se dan el primer beso, ese día la joven cumplía 25 años. Se enamoraron y vivieron una historia de amor con fecha de caducidad. La joven murió el 30 de enero de este año.

“Fue Basile quien nos dijo que teníamos que ser sinceros con Paule y decirle la verdad. Ella nos dio el visto bueno a la foto de su esquela y nos pidió que fuese íntegra en euskera”, explicó emocionado Javier, quien añadió que “pudimos despedirnos de nuestra hija y decirle lo mucho que la queríamos”.

PAra una ONGHace unos días salían los primeros 200 ejemplares del libro 22. La mayoría se quedó en manos de familiares, amigos y personas que han querido adquirir la publicación en librerías de Durango. En unas semanas, se pondrán a la venta 300 ejemplares más a 15 euros cada uno. “Me parecía inmoral ganar dinero con esto y todos los fondos que se recojan se destinarán a la ONG Alboan”, apuntó el padre de Paule.

Reconociendo que ha leído el libro tres veces entero y muchas más repasando algunas de sus páginas, Javier se mostró satisfecho con haber podido sacar una publicación que “servirá de ayuda para la vida de mucha gente”.

Y es que se trata de una novela “que intenta calmar las ansiedades de quienes sufren con una experiencia similar. La ocupación de la mente cuando el cuerpo no puede ocuparse, o se encuentra demasiado ensimismado en la lucha contra el enemigo”, recoge la contraportada de esta especial historia. La de Paule.

El epílogo sentimental de su padre sirve para narrar el triste final de la publicación. “Superar, nunca se supera;pasa, y vives con ello. Viviremos con esta pena”, reconoce Javier.