el athletic arranca la fase de grupos

Un rival sin alardes y con genética alemana

El Hertha, noveno en su liga con un juego férreo y físico, vive de los goles de Leckie en un irregular inicio de curso

Un reportaje de Arkaitz Aramendia - Jueves, 14 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

eL Athletic, invicto en los siete primeros partidos oficiales de José Ángel Ziganda al frente del equipo, tendrá enfrente esta noche a un rival físico y rocoso marcado por su genética alemana. Dirigido por el húngaro Pal Dardai desde 2015, el Hertha Berlín ejercerá hoy como primer rival de los leones en una fase de grupos que arranca en el legendario Olímpico para los rojiblancos, sabedores de la importancia de dar el do de pecho ante un equipo que ha accedido a la liguilla de la Europa League sin la necesidad de disputar eliminatorias previas tras la sexta posición firmada el pasado curso en la Bundesliga.

El conjunto berlinés, en representación de la clase media del campeonato alemán, desafía hoy a los pupilos de Ziganda tras firmar una victoria, un empate y una derrota en las tres primeras jornadas de liga en su país, donde asoma en novena posición con cuatro puntos y con el extremo Matthew Leckie como jugador más en forma. A pesar de partir desde la banda derecha, el internacional australiano se ha convertido en el hombre gol del Hertha en un irregular inicio de campaña por parte del cuadro teutón. Leckie, con tres goles en otros tantos envites ligueros, marcó por partida doble ante el Stuttgart para dar a su equipo los tres puntos en la primera jornada de la Bundesliga y volvió a ver portería el pasado domingo en el Olímpico de Berlín frente al Werder Bremen.

El partido, que tocó a su fin con un 1-1 en el marcador, puso de manifiesto la capacidad del Hertha para sacar el máximo provecho a sus acercamientos al área rival. El 1-0, obra de un iluminado Leckie, subió al marcador en el tramo final de una primera mitad en la que el cuadro de Dardai apenas generó peligro al Werder Bremen, que logró nivelar la contienda tras la reanudación para sumar un punto en un partido en el que el Hertha reflejó sobre el césped su consistencia como bloque. Lejos de ser un equipo dominador y amante de la posesión del balón, el cuadro capitalino evidenció sus dificultades para asumir el control de los partidos, circunstancia que le convierte en un adversario igual de peligroso sin balón que con el esférico en su poder.

Pese a contar en sus filas con destacadas individualidades como las del delantero Vedad Ibisevic y los centrocampistas Vladimir Darida y Salomón Kalou, campeón de la Champions League con el Chelsea en la temporada 2011-12, el que se presenta como principal rival del Athletic en la búsqueda de la primera posición en el grupo J se caracteriza por su buen hacer como colectivo. En su segunda participación en una liguilla de la Europa League después de superarla en el curso 2009-10 y de ni siquiera alcanzarla el año pasado al caer eliminado en la tercera ronda previa, el Hertha buscará ante el conjunto rojiblanco su primer triunfo continental contra un equipo de la liga española tras cosechar un empate y una derrota contra el Barcelona en la segunda fase de grupos de la Champions 1999-2000, cuando firmó un empate a uno en el Olímpico de Berlín antes de perder 3-1 en el Camp Nou.

Padre e hijoEn el cuadro alemán, como curiosidad, cabe destacar que comparten colores padre e hijo, pues el entrenador Pal Dardai tiene en la plantilla a Pal Junior Dardai, inscrito en la Europa League con el dorsal 32 a sus 18 años de edad. En la portería, para más inri, asoma el joven Jonathan Klinsmann, hijo del mítico guardameta alemán Jürgen Klinsmann. Ninguno de los dos futbolistas, no obstante, tendrá protagonismo ante el Athletic en la puesta de largo de una fase de grupos que los leones arrancan contra un rival con 125 años de historia y que se convirtió en 1960 en uno de los fundadores de la Bundesliga, de donde descendió por última vez en la campaña 2011-12.

El pasado, sin embargo, no servirá de impulso esta noche al Hertha, que con rotaciones a la vista, figura como un equipo sin alardes y con marcada genética alemana a la hora de competir, peculiaridad a la que se mide hoy el Athletic con Europa como testigo.