Yihadistas, tres claves

Por Xavier Torrens - Martes, 12 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

sON tres los factores que concurren en la fabricación de un terrorista yihadista. Estos tres componentes deben ser dilucidados por los servicios de inteligencia para intentar prevenir un atentado islamista yihadista. Si bien no existe un perfil único del terrorista yihadista, sí existen estos condicionantes parejos que cabe descifrar.

Primer factor: una identidad en zozobra en una edad más frágil, junto a una frustración personal de índole diversa. Es la primera variable, explicada por la Psicología. La mayoría son adolescentes y jóvenes, a lo sumo, adultos jóvenes. Es la franja de edad más susceptible de ser manipulada una persona en referencia a su identidad. Es el periodo vital del ser humano donde la identidad es más fácil que se radicalice. La frustración puede ser variada (divorcio de los padres, haber sufrido bullying, estar desempleado, ruptura de un noviazgo o cualquier otra), poco importa cuál. Lo relevante es que el individuo se sienta frustrado y encuentre así su rol protagónico.

Segundo factor: una socialización con personas ya radicalizadas. Es el segundo elemento, examinado por la Sociología. El proceso de radicalización se produce con otros individuos previamente convencidos, al modo de cuando una secta capta a personas en situación de vulnerabilidad. El contacto del potencial terrorista yihadista se produce, sea de forma presencial, mediante un imán fanático en una mezquita o con un islamista radical infiltrado en un oratorio musulmán;sea de modo virtual, a través de las redes sociales.

Tercer factor: una ideología fanática que les fabrica emociones políticas tales como el resentimiento, el menosprecio y la ira, sustrato del terrorismo yihadista. Es el tercer vector, analizado por la Ciencia Política. El islamismo radical es la peor ideología totalitaria del siglo XXI, como lo fueron el nazismo alemán y el estalinismo ruso en el siglo XX. El islamismo radical es la ideología política totalitaria de individuos y organizaciones musulmanas extremistas cuyo proceso de radicalización se produce mediante una interpretación fanática del islam. Jamás se debe inculpar al conjunto de la comunidad musulmana de algo que es atribuible solo a los extremistas.

Para entender mejor la ideología política que subyace en el yihadista conviene comprender que, de modo análogo, el islamismo radical es al nazismo alemán lo mismo que los terroristas yihadistas son a las SS de Hitler. Las SS hitlerianas no hubieran existido sin el Partido Nazi de Alemania. Pues bien, los terroristas yihadistas dejarían de existir si desapareciera el islamismo radical, que se sustenta y legitima en tres prejuicios: antisemitismo, antiamericanismo yantioccidentalismo.

La tríada islamista radical se conforma en, primer lugar, por la judeofobia. El discurso del odio contra el pueblo judío y el Estado de Israel es una fuente crucial que sustenta el islamismo radical. En segundo lugar, el antiamericanismo. Por ello, el 11-S de 2001 sucedió en Nueva York. En tercer lugar, el racismo contra Occidente. Para ellos, todos los occidentales somos cruzados. Así pues, en el atentado de Barcelona, el Estado Islámico propagó que su masacre fue contra “los cruzados y los judíos”.

Cierto que Euskal Herria tiene menor probabilidad que Catalunya de padecer un atentado yihadista. Sin embargo, para nada existe el riesgo cero. Más bien cabe vislumbrar la posibilidad de dicho escenario para tomar las medidas de seguridad que lo cercenen. Asimismo, se requiere el diseño y la implementación de políticas públicas en el terreno de la educación, la cultura y la comunicación. Es una doble lucha. Primero, el combate contra el antisemitismo, el antiamericanismo y el antioccidentalismo, con el fin de deslegitimar los tres prejuicios. Segundo, la batalla contra la islamofobia que es, tras el antigitanismo y antes que la judeofobia, el segundo mayor prejuicio en la sociedad vasca. Espero que el dolor que hemos experimentado en Barcelona y Cambrils sea evitado en Euskadi.* Prof. Ciencia Política Universidad de Barcelona