Carta al pan

Daniel Ezpeleta Correo electrónico - Martes, 12 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

Nacido de la masa madre, hecha de la levedad de la harina, el agua, la naturaleza y la sal. Alimento milenario y esencial del hombre y muestra elemental de cómo ha de ser su vida, aunque no es preguntado si desea ser o no. Desde pequeño lo moldean para hacer de él lo que creen que debe ser. Normas, leyes, consejos, religiones que refuerzan las normas desde el interior de cada uno, haciéndose dueño de lo más profundo de la persona para que se penalice ella misma sin necesidad de que nadie se lo diga. Un dolor. La conquista de la fortaleza, del estado por dentro y por fuera. Los romanos conquistaron el mundo con un plan que continúa hasta nuestros días: se apoyaron en cinco pilares: el prefecto, el juez, el gendarme, el código y el recaudador de impuestos. Amarrados por los cinco costados y al que no cumple, zapatazo. Los teóricos intelectuales, luego discutirán sobre la voluntad y el libre albedrío. La verdad es que ahora la masa la moldean a su gusto con la tele, la prensa, el trabajo y la fe. Yo me pido que dejen secar mi trozo y lo lancen a las gallinas, que crían huevos y de allí salen otras gallinas, y gallos que cantan al amanecer al Sol y a la Luna.