vuelve la Eusko Label Liga

Cinco días para el renacer de Urdaibai

Los bermeotarras sufrieron un varapalo en La Concha, pero no tienen tiempo para lamentarse: este fin de semana se decide la Eusko Label Liga

Jokin Victoria de Lecea - Martes, 12 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

Bilbao- La Bandera de La Concha fue un palo para Urdaibai. El trabajo realizado por Orio fue soberbio, reconocido por todos, pero en las tostas bermeotarras no solo se sintieron derrotados por un rival que fue mejor, también rondó la sensación de haber regalado la regata. Llegaron a la bahía donostiarra con el récord de la primera jornada y la vitola de favoritos, Hondarribia quedó fuera desde el sorteo de calles y aguantaron la embestida de Orio estoicamente hasta la mitad del largo. Pero lo que pudo salir mal, salió mal. En un abrir y cerrar de ojos toda opción quedó esfumada. Desnortados en la bahía donostiarra, los remeros de la embarcación vizcaina vieron escaparse la bandera más preciada de sus manos a toda velocidad. Las caras al llegar al puerto lo decía todo. Tristeza e incredulidad. Heridas abiertas que deben ser curadas lo antes posible. El remo sigue su curso y este fin de semana Urdaibai se juega la Eusko Label Liga. Dos regatas, una en Bermeo y otra en Portugalete, para defender los tres puntos de ventaja que tienen sobre la Ama Guadalupekoa.

Regata histórica Lo vivido el domingo en la bahía donostiarra quedará para la historia. Tintes épicos al bogar en unas condiciones extremas que exigieron el máximo a cada uno de los remeros que compitió en la Bandera de La Concha. Día de marineros en un mar que no se cansó de rugir y convirtió el campo de regatas en un infierno. En ese escenario, Orio se coronó tras diez años y protagonizó una remontada para el recuerdo. Una voltereta que quedará en la memoria de los ganadores durante años y escocerá a los perdedores. A la llegada a la isla, las proas de la San Nikolas y la Bou Bizkaia estaban a la par, además Urdaibai contó con un bonito colchón de diez segundos. Más que un factor psicológico al que agarrarse. Pero a partir de que las traineras cruzaron la roca enclavada en las aguas de Donostia, todo fue de mal en peor para los bermeotarras. La exhibición de Orio fue tremenda y la trainera de Urdaibai tuvo demasiados problemas. El desastre se consumó. Concha perdida después de tenerla al alcance de la mano.

Urdaibai debe resurgir de sus cenizas lo antes posible. Son cinco días para dejar atrás todo mal recuerdo y prepararse para dos citas importantes. Como reconoció Agustín Aramburu tras la derrota en la Bandera de La Concha, “hay que centrarse en el sábado y por lo menos que la liga no se nos escape, porque si no sería palo gordo”. La primera de las regatas se disputará en Bermeo, ante el abrigo de su público, una afición que acompañó a los suyos en el mal trago y demostró su fiel apoyo después de la dolorosa derrota. Una victoria en casa daría a los bermeotarras media liga, pero en caso de no conseguirlo aumentaría considerablemente la lucha por la Corona debido a que el campo de regatas de Portugalete es más propenso a la sorpresa.

Aunque en los malos momentos es cuando sale a la luz el mejor Urdaibai. Esta temporada no todo ha sido un camino de rosas para los bermeotarras, ha habido momentos malos y ahí es cuando el carácter del grupo entrenado por Joseba Fernández ha salido a escena. Ahora, con la liga en juego y el palo más duro recibido, toca la última resurrección.