aquejado de una grave enfermedad terminal

Aplazan el juicio del barco intervenido con droga de Zumaia por la ausencia de un acusado

La incomparecencia de uno de los nueve acusados en el juicio por el velero con casi 600 kilos de cocaína intervenido en 2011 en el puerto de Zumaiaha obligado hoy a aplazar el inicio de la vista hasta el próximo 22 de septiembre.

EFE - Lunes, 11 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 14:30h.

DONOSTIA. La ausencia de este hombre, de nacionalidad británica y, según ha desvelado hoy una abogada, aquejado de una grave enfermedad terminal, ha llevado al tribunal, dirigido por el presidente de la Audiencia de Gipuzkoa, Iñaki Subijana, a emitir una orden europea de búsqueda y captura del acusado, tal y como ha demandado la Fiscalía.

De esta manera, se pretende "agotar" los medios de localización del fugitivo, al tiempo que se ha incrementado hasta el 20 de septiembre el plazo para su puesta a disposición de la justicia, con el fin de garantizar el derecho a un juicio justo y sin dilaciones indebidas de todos los acusados.

La medida tiene asimismo en cuenta el derecho a la libertad de las personas, ya que otro de los encausados, de nacionalidad holandesa, permanece en prisión provisional desde hace más de cuatro años, y su letrado pretende que la vista se celebre cuanto antes.

El tribunal ha adoptado esta decisión después de que el abogado del súbdito británico reconociera su imposibilidad para contactar con su cliente y solicitara la suspensión del juicio hasta que éste sea localizado.

La comparecencia de este acusado resulta relevante para el desarrollo del juicio ya que era una de las dos personas -junto al ciudadano holandés- detenidas por agentes de la Unidad Operativa de Vigilancia Aduanera en el puerto de Zumaia, a bordo del velero "Catalejo" en el que fue incautada la droga.

El acusado se encuentra en paradero desconocido desde el pasado 30 de junio, fecha en la que debía haber acudido al Juzgado de Eibar para firmar y cumplir así con una de las medidas de control que le permitían estar en libertad condicional a la espera de juicio.

Precisamente, el hecho de que no se tengan noticias de su paradero desde hace más de dos meses ha sido esgrimido por la mayoría de letrados defensores para solicitar que el juicio no sea suspendido y se celebre aunque el fugitivo no sea localizado porque, según ha comentado una letrada, incluso podría estar "muerto" y el resto de imputados no debería verse perjudicado por la "desidia" que ha impedido adoptar con mayor premura las medidas para garantizar la comparecencia de esta persona.

Este juicio, que finalmente se reanudará el próximo día 22, es uno de los mayores celebrados en Gipuzkoa por narcotráfico y en él se encuentran imputadas nueve personas que presuntamente integraban una banda internacional de tráfico de drogas.

Los procesados son siete hombres y dos mujeres: la madre y la compañera sentimental del presunto jefe de la organización, a las que la Fiscalía imputa un delito de blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico.

El Ministerio Público reclama para los procesados -cinco de ellos de nacionalidad española, dos de origen colombiano (la compañera y el lugarteniente del principal acusado), el holandés y el británico- penas que oscilan entre los 3 y los 27 años de prisión por distintos delitos contra la salud pública, participación en organización criminal y blanqueo de capitales, según cada caso.

Los cinco hombres imputados formaban, según detalla el escrito de acusación de la Fiscalía, un "equipo criminal organizado, dedicado al suministro en el mercado ilícito de sustancias estupefacientes en grandes cantidades, en el que cada uno de ellos desempeñaba su función propia, bajo la coordinación y dirección" del principal encausado, residente en Bilbao.

Tras varios meses de preparación de la operación de droga, que incluyeron varios viajes a Venezuela y Colombia para adquirir el velero y la droga, la banda puso en marcha la operación de transporte de la cocaína hasta España, en un periplo transoceánico que fue seguido por la Policía.

La madrugada del 5 de octubre de 2011, el velero "Catalejo", arribó con la droga al puerto de Zumaia, desde donde sus dos tripulantes advirtieron telefónicamente al resto de miembros de la banda de su llegada con el fin de iniciar el desembarco de la cocaína.

Dos de los encausados fueron detenidos en el mismo puerto, mientras que el resto de la banda fuere arrestada el 17 de diciembre en Bilbao en una operación en la que fueron registradas varias lonjas y viviendas donde fueron incautas distintas cantidades de dinero y droga, así como varios vehículos de alta gama y teléfonos móviles.