gran premio de san marino

Gloria o asfalto

Márquez responde a los triunfos de Dovizioso ganando el Gran Premio de San Marino y se alza de nuevo como líder del MotoGP tras exponerse al peligro de forma cuestionable

Eduardo Oyarzabal - Lunes, 11 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

Bilbao- El Gran Premio de San Marino, decimotercera estación de un tren mundialista que tiene aún por delante cinco paradas más, fue un episodio de supervivencia. Los pilotos eran los Indiana Jones del asfalto, los Bear Grills del motor. El circuito Misano-Marco Simoncelli se presentaba brillante como la mar cuando está plato. La pista estaba resplandeciente. Anegada. Y los lógicos augurios de caídas se cumplieron. A lo largo de toda la jornada de ayer, con tres carreras y sus correspondientes warm up (Moto3, Moto2 y MotoGP), se contaron 79 caídas;un dato estremecedor porque 85 fueron los pilotos que tomaron la salida de las tres pruebas. Récord histórico absoluto, por tanto. El Armagedon parecía asentarse sobre la región de Emilia-Romaña.

Con este panorama en MotoGP, como es costumbre, afloraron las sorpresas, aquellos nombres que tienen poco o nada que perder y sin embargo pueden besar la gloria porque la moderación de otros la sitúa más próxima que nunca. Así se instaló en cabeza Jorge Lorenzo, beneficiado por la prudencia ajena. Suyo fue el liderato hasta que rebasó los límites del equilibrio. Las caídas aguardaban en cada ángulo y Lorenzo fue víctima de su osado ritmo en el séptimo giro. Bien es cierto que era uno de esos con nada en juego y ante sí la opción de revertir su aciaga temporada de estreno en Ducati, máquina que por otra parte arrojó sus tremendas bondades, ya que siempre es tildada de agresiva, pero en el delicado trazado sanmarinense permitió a sus pilotos afianzarse en los puestos de cabeza.

De hecho, tres pilotos se distinguieron tras el arrastrón de Lorenzo: Márquez, Dovizioso y un invitado de excepción, en este caso Petrucci. O sea, dos Ducati contra la Honda de Márquez;Pedrosa, mientras, descendía hasta las catacumbas. Rodaba último y solo las caídas le permitieron ganar puestos para, arrugado, acabar 14º.

Delante, sin la oposición de tal vez el mayor maestro contemporáneo sobre mojado, Valentino Rossi, ausente por su reciente fractura de tibia y peroné, la victoria se discutía en un debate de tres. Porque muy temprano Viñales causó baja del simposio que decidiría el triunfo. Su actitud fue puntuar por encima de todo. Tal y como estaba el día, estaba justificado.

Es más, Dovizioso, hasta ayer líder del Mundial, se abonó a la filosofía de la cautela. Se mantuvo paciente en el trío de cabeza despertando incertidumbre acerca de su potencial. Pero bajaría los brazos antes de tiempo. Apartado Lorenzo, Petrucci saltó al frente, secundado por Márquez, y este cedía su rebufo a Dovi, que era la gran incógnita. Las dudas eran cuánto estarían dispuestos a arriesgar Márquez y Dovi para pujar con Petrucci por la victoria. Este último estaba a las puertas de su primera conquista en la categoría reina, lo cual daba cuenta de su apuesta: todo o nada.

Márquez ha madurado y mucho. Su actuación de ayer lo prueba. Arriesgó para ganar, lo cual era imprescindible un día como el de ayer, lo cual ciertamente es debatible tratándose de un piloto que puja por el título, porque de haberse caído la crítica hacia su propuesta sería coherente. Pero se las ingenió para exponerse lo más mínimo al peligro. Para ello, permaneció la mayor parte del tiempo enganchado al colín de la máquina de Petrucci, quien con su ritmo hizo claudicar a un conservador Dovizioso, que decidió guardar la ropa. Esto ocurrió a seis vueltas para el final. La flor del éxito, y el suelo empapado, iban deshojando candidatos. Había criba.

Con el riesgo de paraguasDe cara al duelo final, ya cosa de dos, un piloto como Alex Crivillé invitaba a Márquez al conformismo con la segunda plaza que ocupaba entonces -la cual no le hubiera dado el liderato del Mundial-. Pero la diferencia entre un campeón y quien aspira a ser leyenda es la ambición, amén del talento presupuesto para ambos, por supuesto. Y Márquez es de los segundos. Busca su reputado hogar en los anales de la historia, y lo persigue con la voracidad de pocos. Por eso, porque aunque ha modificado su interpretación de las carreras, es decir que en su repertorio aparece la especulación, la aplica de forma justa y necesaria para eliminar el mayor grado posible de riesgo. Márquez es de esos que añoran ganar ganando, y esto implica riesgo, pero cada vez se expone menos merced a su optimizada capacidad de medición de los tiempos -quién lo diría sumando 20 caídas este año, más que en todo el 2016, aunque casi todas en entrenos;lo que no quita para afirmar la buena fortuna que atraviesa para seguir ileso-. Por eso se lanzó a por Petrucci y lo hizo a dos vueltas para la conclusión.

Al apurar tanto su intento de adelantamiento y después de tantas vueltas empleadas en el análisis y en resolver la duda sobre si atacar o conformarse, cuando Marc se decidió a maniobrar rebasó a Petrucci y le dejó anclado, sin margen de respuesta. Un hachazo irreversible. Letal. Petrucci pereció ahogado en la orilla en su empeño de victoria. Márquez apostó por el riesgo como paraguas para frenar el chaparrón de las dos últimas victorias, firmadas por Dovi, tercero ayer. Márquez fue héroe, pero pudo ser villano o insensato, según cómo se mire. La jugada le salió bien, es líder del Mundial empatado a puntos con Dovi, pero con el segundo puesto se hubiera quedado a 4 puntos de la cima. Apenas era desventaja restando cinco pruebas y sí lo hubiera sido de haber besado asfalto. Pero es su modo de entender las carreras. Es la elección que distingue a un campeón de una leyenda: gloria o asfalto.

MotoGP

1. Marc Márquez (Honda) 50:41,565

2. Danilo Petrucci (Ducati) a 1,192

3. Andrea Dovizioso (Ducati) a 11,706

4. Maverick Viñales (Yamaha) a 16,559

5. Michele Pirro (Ducati) a 19,499

1. Marc Márquez (ESP) 199 puntos

2. Andrea Dovizioso (ITA) 199

3. Maverick Viñales (ESP) 183

4. Valentino Rossi (ITA) 157

5. Dani Pedrosa (ESP) 150

Moto2

1. Dominique Aegerter (Suter) 51:39,709

2. Thomas Luthi (Kalex) a 1,400

3. Hafizh Syahrin (Kalex) a 7,875

4. Francesco Bagnaia (Kalex) a 21,223

5. Brad Binder (KTM) a 23,849

1. Franco Morbidelli (ITA) 223 puntos

2. Thomas Luthi (SUI) 214

3. Alex Márqueez (ESP) 155

4. Miguel Oliveira (POR) 141

5. Francesco Bagnaia (ITA) 124

Moto3

1. Romano Fenati (Honda) 46:24,290

2. Joan Mir (Honda) a 28,594

3. F. Di Giannantonio (Honda) a 39,035

4. Philipp Oettl (KTM) a 55,591

5. Nicolo Bulega (KTM) a 1:02,433

1. Joan Mir (ESP) 246 puntos

2. Romano Fenati (ITA) 185

3. Arón Canet (ESP) 162

4. Jorge Martín (ESP) 121

5. Fabio di Giannantonio (ITA) 117