Un depredador con aires renovados

Christian Stuani, autor de los dos primeros goles del Girona en Primera, presume de galones en el club catalán

Un reportaje de Arkaitz Aramendia - Domingo, 10 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

ALBACETE, Levante, Racing de Santander y Espanyol son los cuatro equipos en los que Christian Stuani (Tala, Uruguay, 12-X-1986) ha dejado su sello en el fútbol estatal antes de recalar este verano en el Girona, donde aparece como el referente ofensivo. Esta tarde, en San Mamés, el ariete charrúa volverá a liderar por tercera jornada consecutiva al conjunto gerundense, en el que ya ha hecho historia al erigirse en el primer goleador del club catalán en Primera División gracias a su doblete contra el Atlético de Madrid en la jornada inaugural de liga. A sus 30 años, el uruguayo bien puede considerarse un trotamundos del fútbol al haber pasado también por el Danubio y Bella Vista de su país, así como por el Middlesbrough inglés. La montaña rusa en la que acostumbra a convertirse el fútbol se ve reflejada además dentro del propio vestuario del Girona, donde Stuani comparte desafíos con Gorka Iraizoz, a quien amargó la existencia con una diana en el encuentro que enfrentó al Athletic con el Espanyol en la antigua Catedral el 10 de febrero de 2013.

Se celebraba entonces la jornada vigésimo tercera de la liga 2012-13 y el de Tala, goleador por naturaleza, hizo el tercero de los cuatro goles con los que el cuadro periquito dejó más que tocado al guardameta iruindarra, señalado por parte de la grada de San Mamés y relegado en las dos jornadas siguientes a la suplencia por Marcelo Bielsa, quien dio la alternativa a Raúl Fernández ante el Málaga y la Real Sociedad tras el contundente 0-4 sufrido frente al Espanyol. Fueron los peores momentos de Iraizoz en el Athletic y Stuani, su compañero en la actualidad, fue uno de los principales responsables del pasaje más duro y delicado de Iraizoz como león. Cuatro años después, ambos comparten vestuario en el Girona, que afronta esta tarde su primer partido oficial contra el Athletic con uno y otro como piezas clave del proyecto diseñado para el estreno en la máxima categoría.

Si relevante se presenta la figura del navarro como guardameta curtido en mil batallas, más que importante se antoja también para los intereses gerundenses que el delantero charrúa aporte su instinto goleador a un equipo necesitado de pólvora en ataque para intentar alcanzar el objetivo de la permanencia. Con esa misión ha recalado el internacional uruguayo en el Girona, donde apenas ha necesitado tiempo para ganarse el cariño y el respeto de su nueva afición. De entrada, sus dos tantos ante el Atlético en la primera jornada le han dado el crédito suficiente para adquirir peso en una plantilla en la que el nigeriano Larry Kayode asoma como su relevo natural.

A PUNTOEl máximo artillero de la pasada edición de la liga austriaca, gracias a sus diecisiete goles con el Austria de Viena, espera su oportunidad para entrar en acción y asaltar un once inicial del que no le resultará sencillo desbancar a un rearmado Stuani. A pesar de su estancia con la selección uruguaya durante el parón liguero, el elegido por el vestuario como cuarto capitán del Girona comparecerá ante el Athletic desde el pitido inicial al contar con la confianza de su entrenador. Pablo Machín, no en vano, buscará potenciar con su inclusión en la alineación el juego aéreo y la competitividad de un equipo que saltará sin complejos al césped de San Mamés.

Lo hará, con tres centrales y dos carrileros largos destinados a dar amplitud a un Girona que buscará conectar con Stuani desde los costados, con un delantero al que le sobra experiencia en la liga. Fichado hasta 2020 por el Girona y con una larga trayectoria en el fútbol estatal a sus espaldas, el 7 gerundense, una amenaza de presente y pasado, se aliará hoy con Iraizoz para intentar amargar una nueva tarde al Athletic, imbatido en el arranque del campeonato.