se enfrenta por primera vez en su historia al Girona en partido oficia

Incertidumbres y morbo

El Athletic, que tiene las serias dudas de Kepa con fiebre y Aduriz, espera no repetir el fiasco ante el Getafe y batir a un sorprendente Girona con el que Iraizoz regresa a Bilbao

Pako Ruiz - Domingo, 10 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

bilbao- Es un partido que reúne más estímulos de lo que puede parecer si se echa un vistazo ajeno. El Athletic se enfrenta por primera vez en su historia al Girona en partido oficial y lo hace con un objetivo muy íntimo, porque en el entorno acude esa maldición extraña que persigue al conjunto rojiblanco frente a los recién ascendidos en San Mamés, ya que solo ha sido capaz de vencer a dos de los últimos diez rivales que se presentaban con esa condición. En el debut de este curso lo hizo el Getafe, que se llevó un punto de Bilbao, y hoy lo hace el sorprendente cuadro catalán, que ha hecho caja en las dos primeras jornadas frente al Atlético de Madrid y al Málaga, ante los que ha sumado cuatro puntos en sendos duelos en Montilivi.

Al Athletic no le valen las excusas. No se puede permitir un fiasco similar al que sufrió frente al equipo madrileño y debe hacer buena su victoria en el derbi de Ipurua para relanzarse en LaLiga Santander, donde incluso goza de la oportunidad de superar en la tabla al mismísimo Real Madrid, que ayer tropezó en el Bernabéu contra el Levante, otro recién ascendido, aunque solo se hayan recorrido tres jornadas. Los leones, además, asumen el reto de quitarse la espina ante los que proceden de Segunda, como reflejó el viernes Aymeric Laporte -el único que ha disputado todos los minutos oficiales, 540, hasta la fecha-, y firmar su primer éxito liguero en La Catedral en la antesala de arrancar el jueves en Berlín la fase de grupos de la Europa League, la competición que tanto tilín hace en el mundo athleticzale.

El plan que aplicará José Ángel Ziganda, que no conoce la derrota en sus seis primeros partidos al frente del Athletic, no se desvelará hasta poco tiempo antes de que el tinerfeño Trujillo Suárez dé el pistoletazo de salida. Es aquí donde emergen las incertidumbres. La primera se centra en la portería después de que Kepa Arrizabalaga no se ejercitara ayer con sus compañeros por culpa de un proceso gripal, similar al que ya dejó fuera a Raúl García del choque europeo frente al Panathinaikos en Bilbao. El de Ondarroa es seria duda y se detecta un alto porcentaje de posibilidades de que no llegue a tiempo de recuperarse, lo que supondría la titularidad de Iago Herrerín, el meta en Europa, y la suplencia de Unai Simón, que ayer tarde no jugó en Gobela con el Bilbao Athletic.

La segunda incertidumbre la protagoniza Aritz Aduriz, muy mejorado de la lumbalgia que sufrió en el entrenamiento del miércoles y que ha entrado en la lista de 20 citados. Ziganda, que ha dejado fuera por decisión técnica a Etxeita, Vesga, Kike Sola y Mikel Rico, subrayó ayer que el donostiarra está para jugar, pero los indicios apuntan a que no será de la partida inicial, por lo que Iñaki Williams, al igual que sucediera ante el Getafe, ejercería como hombre más adelantado y Susaeta comparecería en el costado derecho.

El resto del once no debería deparar muchas sorpresas, porque se espera a Lekue en el lateral derecho y a Unai Núñez, ya una apuesta decidida de Ziganda, como pareja de Laporte en el eje defensivo. Beñat y San José repetirían como dupla en la medular, pese al estreno este curso de Iturraspe en una convocatoria esta campaña tras superar sus molestias musculares.

el regreso de iraizozSe conoce desde que se sorteara el calendario de liga el morbo que genera la visita del Girona. Se trata del regreso de Gorka Iraizoz a San Mamés, con la extrañeza que causará presenciar al navarro en la portería del rival después de defender la meta rojiblanca durante un década y convertirse en el tercer guardameta con más partidos disputados en la historia del Athletic tras los míticos Carmelo e Iribar. Iraizoz, fijo para Pablo Machín, acaparará gran parte del protagonismo y obviamente la lupa se detendrá en sus prestaciones.

El aliciente para el Girona también es grande, tras un comienzo de temporada en el que ha sumado una victoria y un empate. Si supera al Athletic, se convertirá en el mejor recién ascendido desde que el Villarreal consiguiera nueve puntos de nueve posibles en las tres primeras jornadas de la temporada 2013-14.