recién ascendidos a la ARC-1

El sprint de Arkote por la permanencia

Los plentziarras, recién ascendidos a la ARC-1, están en camino de lograr la salvación gracias a sus 5 puntos de ventaja sobre portugalete

J. Victoria de Lecea - Sábado, 12 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

Bilbao- La ARC-1 afronta uno de sus momentos más decisivos de la temporada. Con los billetes para el play-off ya virtualmente repartidos, la emoción está en los puestos de abajo. Arkote, Orio y Portugalete se mueven en una horquilla de siete puntos y solo uno de ellos puede eludir la agónica lucha por defender su plaza ante los equipos de la ARC-2. Son tres las jornadas restantes y mañana en Hondarribia (17.30 horas) aparece una buena oportunidad para abrir huecos. Los plentziarras están un peldaño por encima. Ser un recién ascendido no les pesa y durante este año su nivel siempre ha sido competitivo. La semana pasada llegó un importante susto, pero entonces apareció la fortaleza mental de la cuadrilla entrenada por Aitor Gil. Del hundimiento a la euforia en un único día. Arkote logró su mejor resultado del año y volvió a conseguir un pequeño colchón antes de enfrentarse al sprint final liguero.

El sexto puesto del domingo fue un chute de moral para los remeros plentziarras. Necesitaban un resultado así después del varapalo que sufrieron la jornada anterior. “Estamos mejor porque el sábado salimos bastante fastidiados. Solo quedan tres regatas y el resultado del domingo nos vino bastante bien. Hicimos buena regata, subió el viento y conseguimos arreglar lo del día anterior. La mala suerte que tuvimos el sábado, la tuvimos buena el domingo”, reconoce Gil. Aunque este fin de semana no solo sirve a Arkote para recargar pilas y afrontar el final del año henchidos de moral. Fue un aviso a navegantes también. La salvación no está hecha. “También se puede perder todo en una regata. Hay dos regatas que son complicadas, Hondarribia y Zarautz. Como toque mala calle o tengamos el día tonto, cuatro puntos vuelan en una regata”, añade el entrenador.

Arkote cuenta con una pequeña renta. Unos puntos que sirven de colchón a los plentziarras y les hace vivir una ansiedad menor. Pero en esta competitiva ARC-1 nada está decidido hasta que se cruza la línea de meta. “No hay nadie que destaque mucho. Si nos ganamos es por pocos segundos y a nada que uno se quede descolgado, se pueden meter clubes de las otras tandas de por medio. Creo que vamos a estar con esta tensión hasta el final”, comenta Gil, que este año vuelve a la categoría de plata y está disfrutando de su competitividad: “He estado remando en las tres ligas y cada liga tiene su cosa. La exigencia de la ARC-1, salvando las distancias de nivel, es muy parecida a la de la ACT. Hay muchos botes en pocos segundos, hay que ajustar mucho y no hay nadie que ande mal”.

Este año es muy diferente a la temporada pasada para los integrantes de Arkote. A diferencia del curso anterior, donde estuvieron en puestos de play-off durante toda la competición, ahora es el turno de luchar por cada punto, siempre en tensión, obligados a no fallar y a valorar cada pequeña victoria como el más grande de los triunfos. “Estamos bien, pero con ganas de que acabe la liga. Estamos aquí abajo, apurando todo el día, pero si conseguimos salir, la alegría será enorme. Si logramos la permanencia, la experiencia para la gente será muy positiva”, declara Gil. El lado positivo de una situación crítica, pero también esperada en Arkote. Son los recién ascendidos, sufrir está en todos los pronósticos y están a solo tres regatas de hacer realidad el gran objetivo del año.

medio equipo nuevoPase lo que pase, en Arkote están satisfechos con lo realizado. El invierno no fue sencillo y costó mucho completar el bote. El via crucis de los clubes de la ARC. Año a año en una reconstrucción continua a pesar de haber vivido momentos de gloria. “Hubo que cambiar medio bote y fue difícil. El objetivo era andar como estamos andando ahora. Por eso, la valoración es positiva. Hemos conseguido sacar el cien por cien a la trainera y si conseguimos salvarnos, la temporada será redonda”, apostilla el entrenador de los plentziarras.