vulneración de derechos humanos

La ilegalización de la Fundación Franco llega al Congreso

La iniciativa de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica incide en los derechos de sus víctimas

Viernes, 11 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

Bilbao- La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) presentó ayer en el Congreso de los Diputados una iniciativa para que la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF) sea ilegalizada por vulnerar los derechos humanos y difundir el legado de un dictador. El representante de la ARMH, Bonifacio Sánchez, quien presentó el texto en el Registro de la Cámara Baja, pidió a los grupos parlamentarios que hagan suya esta iniciativa para que pueda salir adelante.

El objetivo de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica es “resolver un problema histórico”: que no existan en el Estado asociaciones que “se dedican injuriar a las víctimas del franquismo y a ensalzar la figura de un dictador”. La actual Ley de Fundaciones fue aprobada en diciembre de 2002, durante el Gobierno de Aznar, aunque existía una norma previa de 1994. Según Sánchez, la iniciativa tiene carácter genérico y no va dirigida solo contra la Fundación Franco, puesto que lo que pretende es evitar que existan fundaciones que promuevan valores contrarios a los derechos humanos o ensalcen a quienes los han vulnerado, además de beneficiarse de donaciones que cuentan con desgravaciones fiscales.

Así, lamentó que mientras en Alemania o Italia sería un “escarnio” que un colectivo defendiera el legado de Hitler o Mussolini, “en España no lo es”, por lo que urge “normalizar una situación que, a todas luces, es anómala desde hace muchos años”. “El franquismo está ahí. Es real y auténtico y saca pecho. Tiene que ser considerado como ilegal y perseguido como tal”, afirmó.

El representante de la ARMH incidió en que la Fundación Francisco Franco viene haciendo constantemente declaraciones “en contra de la Ley de Memoria Histórica o de la reclamación de justicia por parte de las víctimas y negando los crímenes de la dictadura”. Aunque no han contactado con los grupos parlamentarios, Sánchez mostró su confianza en que la iniciativa registrada pueda prosperar ante la necesidad de que haya “mano firme a la hora de defender los derechos humanos”.

Pazo de MeirásEl paso dado por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica tiene lugar tras conocerse que la FNFF quiere ensalzar los valores de Franco durante las visitas al Pazo de Meirás, situado en el municipio coruñés de Sada. Sánchez aseguró que la controversia que sigue rodeando a este palacete, en el que acostumbran a veranear los familiares del dictador, es “la punta de lanza del problema que viene muy de atrás”. La Fundación Franco asumió hace un par de meses la gestión de esas visitas por encargo de Carmen Franco, la única hija del dictador.

El palacete y los terrenos adyacentes fueron comprados en 1939 a los herederos de Emilia Pardo Bazán y obsequiados como “regalo del pueblo” al dictador, originario de la vecina localidad de Ferrol. La Xunta de Galicia declaró en 2008 la propiedad como bien de interés cultural, lo que obliga a la familia de Franco a organizar visitas cuatro días al mes.

En este contexto, la Diputación de A Coruña, el Ayuntamiento de Sada, así como iniciativas por la memoria histórica han acordado “sumar fuerzas para impedir la apología del franquismo en el Pazo de Meirás”.

Entre otras cuestiones, acuerdan rechazar la gestión por parte de la Fundación Francisco Franco del programa de visitas al Pazo;apoyar la demanda del Ayuntamiento de Sada de que sea esta administración quien las gestione y condenar las declaraciones del portavoz de la Fundación Francisco Franco. Asimismo, instan a modificar la Ley de Fundaciones “para impedir la legalidad de fundaciones que hacen apología del franquismo”;y realizar un estudio sobre “el expolio y la apropiación del Pazo de Meirás por parte de la familia Franco”. También proponen constituir una Junta pro Devolución del Pazo de Meirás para el patrimonio público, además de reclamar una Lei Galega da Memoria Histórica. - Efe/E. Press