caluroso recibimiento

Sestao vuelve a La Punta para honrar a la Virgen del Carmen

Lopategi Kultur Elkartea coge el testigo de Karmengo Lagunak, desaparecidos en 2016

Emilio Zunzunegi - Lunes, 17 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

Sestao - La Virgen del Carmen brindó ayer un caluroso recibimiento a las cerca de 500 personas que a lo largo de la mañana se congregaron junto a la hornacina mariana que los fieles levantaron hace ahora 10 años en la zona de La Punta de Sestao, junto al puente de Manterola que une Sestao y Barakaldo. Un pedestal sobre el que se asienta la imagen de esta Virgen ferrona y marinera que en 2016 se quedó huérfana de la ofrenda y homenaje popular tras la desaparición de la Asociación de Amigos del Carmen.

Sin embargo, este vacío temporal provocado por la avanzada edad de los componentes de la sociedad carmelita -que no por falta de devoción y cariño- ha encontrado el relevo generacional de la mano de Lopategi Kultur Elkartea de Sestao y el apoyo del PNV y la colaboración del Ayuntamiento de Sestao. “Hemos recogido el testigo de Karmeleko Lagunak como organizador de esta festividad porque no podíamos permitir que una celebración tan arraigada en nuestro pueblo se perdiera, dejando huérfanas a todas esas personas que desde Sestao y desde Barakaldo se acercan habitualmente a La Punta para visitar a la Virgen del Carmen en su hornacina, situada junto al pabellón de remo de Kaiku”, expresaba un portavoz de Lopategi Kultur Elkartea, quien se felicitó por “la importante respuesta dada por los vecinos y vecinas de ambos municipios”.

No en vano cabe reseñar que los fieles llegados a los pies de la hornacina, enclavada entre dos pequeños túmulos arbolados que ayudaron a mitigar el calor de los asistentes, procedían de Barakaldo -donde el Carmen cuenta con parroquia y una barriada cerca de la hornacina- y de otras localidades ribereñas como Portugalete o Santurtzi. Es el caso de Segun Zamarreño, una sestaoarra del Patronato de Sestao, viuda de un sestaoarra de Urbinaga, que se declara fiel seguidora del Carmen. “Hoy (por ayer) he estado honrando a la Virgen en Santurtzi que es donde vivo desde hace unos años, pero en este día no puedo dejar de venir a Sestao a saludar a mi pueblo y a mi Virgen”.

Flores Ella, como otras muchas personas, se acercó hasta La Punta acompañada de coloridos ramos y centros de flores que poco a poco fueron desbordando el pilar pétreo de la hornacina. Otras como Piedad, una sestaoarra de 83 años, llevó además tres velas blancas que depositó en el pequeño altar que existe tras la Virgen. “Las he puesto para que la Virgen les dé salud a mis tres hijas y a sus familias entre las que hay 6 nietos y 3 biznietos, uno de ellos en camino”, comenta esta mujer que reza a diario a la Virgen del Carmen que, asegura, “me ayudó mucho a sacar a mis hijas adelante después de que con 33 años tuviera que mandar al galán a la China para que aprendiera a comer fideos con palillos. Total, ya que no era ni padre ni marido, para que lo quería...”, comenta esta luchadora que hoy disfruta de sus hijas Azucena, Piedad y Agustina y su prole para la que sigue pidiendo el amparo de esta Virgen cuya advocación en esta zona fronteriza con Barakaldo se remonta al siglo XVIII.

Fue hacia 1719 cuando los monjes carmelitas se asentaron en el promontorio de San Nicolás de Ugarte a orillas del Ibaizabal y del Galindo. Desde entonces a hoy, la Virgen del Carmen sestaoarra pasó por varios enclaves: la ermita de San Nicolás, cuya advocación decayó en favor de la Virgen -que en 1897 contaba ya con su propia iglesia que estuvo abierta al culto hasta su desaparición en 1974-. Sin embargo los fieles rescataron la imagen mariana a la que construyeron un nicho en un promontorio cercano ya desaparecido y, posteriormente, la hornacina que ayer recibió a los fieles. Ellos estuvieron acompañados por el grupo Salleko que bailó un agurra a la Virgen y el Orfeón de Sestao que cantó durante la misa.