Idoia Mendia Secretaria general del PSE

“No busco rentabilidad con el pacto con el PNV, la sociedad seguro que valora la estabilidad lograda gracias al PSE”

Idoia Mendia, reelegida al frente del PSE, asegura que su partido ha dado estabilidad a la política en Euskadi con el acuerdo con el PNV, lo que no impide, sin embargo, que los jeltzales lleguen a pactos con el PP en Madrid

Una entrevista de Javier Núñez - Domingo, 16 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

bilbao - El PSE es socio del PNV en Euskadi y, sin embargo, los jeltzales apoyan el Presupuesto y el techo de gasto del PP en Madrid. ¿Le incomoda esta situación?

-No. Me incomodaría si el PSOE cambiase de criterio. Nosotros creíamos que no había que apoyar los Presupuestos, y por eso no los apoyamos. Tampoco había que apoyar el techo de gasto, y no lo hemos hecho porque consideramos que podría ser muchísimo más generoso y permitir otro tipo de políticas. El PNV tendrá sus razones para apoyar ambas cuestiones y corresponderá a ellos explicarlas.

Entonces, para el acuerdo PSE-PNV no tienen nada que ver las alianzas, pactos o acuerdos a los que lleguen cada uno por su lado.

-Cada uno tiene sus ámbitos. El PSE llegó a un acuerdo con el PNV en Euskadi para primero hacer un diagnóstico de los problemas y después buscar las soluciones. Ese fue el acuerdo al que llegamos y que se está llevando a cabo. Mi responsabilidad es con Euskadi. Con respecto al resto de España, pertenezco al PSOE y estoy de acuerdo con las decisiones que se tomen.

Usted ha señalado que, con el acuerdo con el PNV, el PSE se ha colocado en la centralidad política siendo un partido clave.

-Lo importante es que hemos sido capaces de acordar. Cuando nadie tiene una mayoría suficiente para gobernar, hay que dar tranquilidad a los ciudadanos y decirles que somos capaces de acordar políticas que resuelven sus problemas. Además, creo que este acuerdo sirve de ejemplo para otras partes de España.

El PP les acusó de venderse al nacionalismo y ahora los ‘populares’ pactan con el PNV.

-Es incompresible que un PP que en Madrid clama por acordar critique los acuerdos que alcanzan otros.

Todos los sondeos otorgan una subida al PNV y no a ustedes. Los jeltzales sí sacan provecho y réditos de la actuación de un gobierno en el que también está el PSE. ¿Rentabilizan ustedes el acuerdo?

-Nunca me planteo la política como una cuestión de rentabilidad. Es bueno que partidos distintos construyamos juntos el futuro de este país. La rentabilidad me preocupa menos, aunque como secretaria general y líder del PSE, yo aspiro a liderar el Gobierno vasco. Creo que tenemos soluciones para este país y tenemos ambición de país. Pero ese querer gobernar Euskadi nuevamente no impide que en el ínterin lleguemos a acuerdos porque, si no, haríamos un flaco favor a la sociedad. Además, estoy convencida de que la ciudadanía valora la estabilidad que hay en Euskadi gracias al PSE.

Usted al ser reelegida al frente del PSE aseguró que el reto ahora deber ser recuperar la fuerza municipal.

-El reto son las municipales porque tradicionalmente hemos sido fuertes en los ayuntamientos, aunque ahora no lo somos tanto. Por eso, lo que yo voy a hacer es poner mucho empeño en los próximos comicios municipales para mejorar los resultados. Eso sería poner el suelo para ir construyendo partido.

El próximo jueves Pedro Sánchez se traslada a Euskadi para entrevistarse tanto con el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, como con el lehendakari Iñigo Urkullu. ¿Qué espera de estos encuentros?

-Volver a retomar la buena relación que siempre ha tenido Sánchez con Ortuzar y con el lehendakari Urkullu. La agenda aún no está cerrada, pero está claro que sobre la mesa estarán cuestiones como la Ley Quinquenal del Cupo, la política territorial del Estado y algunos otros temas en los que el PNV y el PSOE pueden acordar en el Congreso de los Diputados.

José Antonio Pastor, portavoz parlamentario socialista en Gasteiz, ha hablado de trasladar el acuerdo a Madrid. ¿En base a qué y sobre qué materias?

-El PNV tendrá que explicar por qué acuerda con el PP en Madrid. Sobre todo son acuerdos en cuestiones económicas. Sin embargo, hay otras cuestiones, más de carácter social o político, en las que el PNV ha acordado con el PSOE y con partidos que están en la oposición. Tenemos el ejemplo de los acuerdos sobre RTVE y por delante tenemos cuestiones como la reforma laboral o la ley mordaza. Hay, pues, cuestiones que se pueden hablar con el PNV y se pueden sacar adelante y van en beneficio del interés general.

Hablando de acuerdos, usted aseguró en una ocasión que quizá en algún momento se podría tejer un eje de izquierdas entre PSE, Podemos y EH Bildu. ¿Sigue pensando igual?

-No sabemos lo que nos deparará el futuro. Ahora nosotros hemos hecho una apuesta por la estabilidad y por preparar a Euskadi de cara a los retos que nos aguardan. Nosotros acordamos con quienes quieren acordar. Los ciudadanos serán los que deberán valorar si se han cumplido los objetivos, pero desde el PSE tendremos la conciencia tranquila de habernos mojado por este país.

Hemos hablado de la visita de Sánchez a Euskadi. Lejos quedan ya las primarias. ¿Cómo se respira en lo que se ha venido a denominar el ‘nuevo PSOE’? ¿Qué papel juega o debe jugar el PSE?

-Lo de nuevo PSOE es algo de los periodistas. Nosotros, el PSE, siempre hemos apoyado al secretario general, fuera quien fuera. Yo afirmé que, ganase quien ganase en las primarias, iba a contar con mi apoyo, y si hubiese ganado Susana Díaz, sería igual. Hemos aprendido todos de lo sucedido estos meses y, aunque evidentemente no todo se soluciona en un mágico fin de semana de Congreso, se han sentado las bases de un entendimiento. Sánchez es consciente de que debe tener una buena interlocución con los secretarios territoriales, y conmigo la tiene.

¿A quién le dolió más el triunfo de Sánchez, a Mariano Rajoy o a Pablo Iglesias?

-Está claro que a los dos les escoció bastante por que era el candidato que menos esperaban. Lo que más me ha gustado de estas primarias es que se pensaba que el PSOE es igual que el resto de partidos, pero ha quedado claro que somos mucho más democráticos.

Explíqueme el concepto de plurinacionalidad, que parece que es lo único que ha quedado del Congreso del PSOE.

-Es un término que no es nuevo. Nosotros registramos en el Parlamento Vasco en septiembre de 2015 cuál era nuestra visión del autogobierno vasco incardinado en España. Planteábamos que una de las cuestiones que se podía incorporar al Estatuto era el concepto de Euskadi como nación. En Euskadi hay diversos sentimientos de identidad. Hay quien se siente solo vasco, otros vascos y españoles, y otros solos españoles. A estas sociedades que son plurales en lo concerniente a la identidad hay que reconocerlas. En Europa, el Consejo de Europa tiene muy avanzado el concepto de nación en sentido cultural. Creo que Euskadi, Catalunya o Galicia tienen una historia propia, una cultura propia. De lo que se trata, ahondado en la Declaración de Granada, es de que España es un espacio público compartido y lo que debemos hacer es adaptarnos a los nuevos tiempos, siendo conscientes de que queremos seguir salvaguardando ese espacio público compartido.

¿Se va a celebrar el referéndum catalán?

-Catalunya es un vodevil inaceptable en una sociedad moderna. Asisto perpleja a cómo desde el PDeCAT, ERC o la CUP se critica la baja calidad democrática de la democracia española, mientras que ellos pretenden construir una supuesta república independiente acallando a la oposición, presentando un proyecto de ley en un teatro, saltando y cambiando las leyes con minorías inferiores. Está claro que no pasan la prueba del algodón democrático. La sociedad catalana está harta, harta de los recortes, harta de la insuficiencia de recursos que recibe, y está muy cansada y muy harta. Catalunya es una sociedad profundamente fracturada, como lo éramos los vascos hace quince años o diecisiete años, cuando ni en casa ni con la cuadrilla se hablaba de política para que no acabara todo como el rosario de la aurora. No creo que se vaya a celebrar una consulta que es ilegal, y que, además, no sirve para nada. Solo caben dos caminos: el de la legalidad, que sería acordar y hacer las cosas por el cauce ordinario de la legalidad, o el de la revolución y romper con todo. Lo que me parece una engañifa es que digan que, tras el referéndum del 1 de octubre, en 48 horas van a desconectar si sale sí, cuando el 3 de octubre va a seguir todo igual que ahora, con los mismos problemas. Llevan tiempo metidos en un bucle del que no saben salir.

Hay quienes amenazan con el artículo 155.

-Lo que hay que traducir de ese artículo es algo que ya se está haciendo: ejercer el poder dentro de la legalidad. Está claro que el Gobierno de España le está invalidando al Gobierno catalán todo aquello que se sale de la legalidad, por ejemplo la partida para comprar las urnas. Además, no se atreven a registrar la ley de referéndum en el Parlamento porque será declarada ilegal.

¿Ayudan las declaraciones de la ministra De Cospedal apelado a los deberes del Ejército?

-En nada. Son contraproducentes. El Gobierno del PP debe hacer todo lo que no ha hecho estos años: establecer vías de diálogo serio con las instituciones catalanas. Hay que ofrecer una puerta de salida al problema catalán.

¿Se sintió mal en el homenaje a Miguel Ángel Blanco por la presencia del diputado de EH Bildu Julen Arzuaga? Así parece que se sintió el líder del PP en la CAV, Alfonso Alonso.

-No entenderíamos cómo construir la convivencia si no somos capaces de comprender que Sortu y la izquierda abertzale están dando pasos. Pueden resultar insuficientes y quizá todavía les falte lo esencial, que en el Parlamento Vasco condenen la violencia terrorista. Deben reconocer el daño causado durante años por ETA. Todo eso está pendiente, pero no reconocer que se están dando pasos sería un hacer un flaco favor a la convivencia en este país. Cuando empezaron a ir a los reconocimientos de víctimas, los actos eran en silencio. Desde el PSE exigimos que fueran con contenido y así se hace en el Parlamento Vasco, donde la presidenta lee una declaración. Y así sucedió en Ermua, donde los discursos que se escucharon, y que ellos escucharon, fueron de enmienda total a la actitud de la izquierda abertzale. Y allí estuvieron.

También los presos han cambiado su estrategia y ahora apuestan por acogerse a las medidas individuales de reinserción.

-Como siempre, llegan tarde. ETA siempre ha llegado tarde y ahora los presos, como han estado sometidos a su férrea disciplina, llegan también muchos años tarde. Lo que único que cabe es que cada uno reconozca de forma individual el daño que ha causado a la sociedad y su voluntad de reinsertarse. No gusta cuando un preso sale de la cárcel y sale casi orgulloso de lo que ha hecho. Eso es malo para la sociedad y es malo para reconstruir el futuro.

¿Eso es la pelea por el relato de lo sucedido en las últimas cinco décadas?

-El relato, afortunadamente, lo harán los historiadores y no los políticos, pero sí es verdad que nosotros tenemos una responsabilidad histórica con este país y le debemos que, pese a las diferentes ideologías que hay en Euskadi, consigamos, por lo menos, tener puntos de visión comunes sobre lo que aquí pasó.

Ha salido reelegida secretaria general del PSE barriendo en la presentación de avales.

-La militancia vio que en mi persona y en la de Mikel (Torres), Cristina (González) y Eneko (Andueza) había un proyecto serio comenzado hace tres años, que está inacabado y quieren que sigamos con él.

¿Era serio el proyecto alternativo encabezado por Unai Ortuzar?

-No lo voy a valorar. Es un compañero del partido que se presentó y ya está. Pero lo cierto es que no se ha dado un debate de enjundia.

¿Cómo ha acabado la impugnación de todo el proceso de primarias en el PSE?

-Denegada. La Comisión de Garantías y Ética del PSOE dio por válido el proceso.