hasta el 28 de julio

Un espacio que fortalece y entretiene

La Diputación Foral de Bizkaia instala una biblioteca de verano para los niños de entre 3 y 12 años

Un reportaje de Laura Fernández - Domingo, 16 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

EL verano para los más pequeños de la casa comenzó hace ya varias semanas. Junto a ellos, aitites y aitas tienen que planear quehaceres para matar el tiempo muerto antes de que comiencen sus vacaciones en diferentes partes del mundo. Por ello, para que buscar un plan diferente no se convierta en un quebradero de cabeza, la Diputación Foral de Bizkaia ha habilitado una biblioteca de verano al aire libre situada entre el palacio foral, que estará disponible para los niños de entre tres y doce años de lunes a viernes, de 12.00 a 14.00 horas por la mañana y, por la tarde, de 16.30 a 20.30 horas, hasta el 28 de julio.

El principal objetivo de esta iniciativa, según explica Alazne, una de las encargadas de mantener controlado el recinto y a los participantes, es “entretener a los niños”, además de también ser una “muy buena oportunidad” para que los menores sigan haciendo amistades. Es el caso de los nietos de José Ignacio y Carmen, que fueron de los primeros en estrenar este servicio con una nueva amistad. “Una vez que estábamos en la cola esperando a que abriesen la biblioteca, mi nieto ya me dijo que conocía a un niño que estaba también esperando para hacer uso del espacio”, decía Ignacio. Por su parte, Carmen asentía las palabras de Ignacio a las que añadía que le parece una iniciativa “muy importante y necesaria” para los menores. “Es algo que les encanta a ellos”, confirmaban ambos. Creen que el parque “se les ha quedado pequeño” y que es un buen lugar para estar y, al mismo tiempo, “evitar” que estén “todo el día enganchados” a las tablets y televisiones. Una iniciativa que consiste en fomentar la lectura tanto en euskera como en castellano entre los más pequeños de las familias.

Junto a ello, realizan talleres, juegos o cuentacuentos que se ejecutan en ambos idiomas. “Es una muy buena oportunidad para que conozcan también los juegos de mesa que hoy en día están un poco perdidos”, explicaban desde la organización.

Arkaitz y Haritz, de 5 y 7 años, respectivamente, son vecinos y amigos “desde siempre”. Concentrados y sin apenas articular palabra, estaban inmersos en una partida que habían comenzado. Era el Apalabrados, un juego que consiste en juntar letras para hacer palabras. “Quien más palabras ponga, gana”, decía Arkaitz muy ansioso.

Una vez terminada la partida se unieron al grupo de compañeros que comenzó un taller de manualidades. “Hoy toca hacer un gato”. Y se pusieron manos a la obra. Solo necesitaban un vaso de plástico, cartulina para hacer las orejas y unos ojos móviles.

Otro día, por ejemplo, el taller de manualidades consistía en hacer pulseras y collares para usar como complemento en el día a día. Y ahí estaban, en primera fila y sin perder detalle Valentina y Luis Ángel, dos hermanos que “son inseparables” según su madre, María Luisa. Por eso, independientemente del taller que toque hacer cada día en la biblioteca de verano, no dudan “ningún día” en asistir.

Otra que no falla ningún año es Carlota, una niña de 8 años que. Después de terminar el colegio y hasta que se va de vacaciones con sus aitas, no duda en pasar las mañanas en el recinto que ha organizado la Diputación. “Me gusta mucho venir aquí porque me lo paso muy bien”, dice.

Ya lucía su pulsera multicolor en su muñeca izquierda mientras dibujaba un eguzkilore, dispuesta a no quitársela en todo el verano. “Pega con todo porque tiene todos los colores”. Tras terminar el dibujo “tan artístico” que había pintado, no dudó en juntarse con Alejandra, de 7 años, para jugar al juego de mesa de Party & Co Junior.

AMENO Ainhoa, una de las dos responsables de amenizar las mañanas y las tardes de los niños hasta el 28 de julio, les explicó detenidamente en qué consistía el juego. En cada tarjeta venía una imagen y cada una tenía que dar pistas para que la otra pudiese adivinar qué objeto venía dibujado en cada tarjeta. Y ahí se pasaron toda la mañana, trabajando la mente para intentar ganar el juego que habían comenzado.

Sus respectivas amamas aguardaban la espera en un espacio que la Diputación ha habilitado para leer la prensa escrita. “Es una iniciativa muy buena que entretiene mucho a los críos y nosotros podemos estar también un poco a nuestro aire sin perderles de vista”, decía una de las amonas mientras pasaba las hojas del periódico. Por ello, no dudan en acudir a diario para que sus nietos se fortalezcan intelectualmente porque, además, también es una “buena manera” para que las personas de avanzada de edad tengan otras alternativa para relajarse “sabiendo que los peques estarán bien disfrutando con otros niños y niñas, porque entre ellos se lo pasan bomba”.