en el mundo del diseño industrial

Sabios consejos para gente emprendedora

Pablo Ocaña, de Urbegi, ha asesorado a Lucas Abajo y Laxmi Nazabal dentro del programa ‘Mentoring’ de Bilbao Ekintza

Un reportaje de José Basurto - Domingo, 16 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:09h.

TantoPablo Ocaña, consolidado empresario que desarrolla su trabajo en la Fundación Urbegi, como Lucas Abajo y Laxmi Nazabal, jóvenes emprendedores en el mundo del diseño industrial, reconocen que hubo “muy buen feeling” cuando se conocieron. El encuentro se produjo el pasado mes de octubre gracias al programa Mentoring que desarrolla el Ayuntamiento de la capital vizcaina a través de Bilbao Ekintza.

El objetivo de esta iniciativa municipal, que ya va por su octava edición, es “poner, de forma altruista, la experiencia de profesionales de prestigio al servicio de empresas y comercios de la villa”. Ocho meses después, el resultado es “muy satisfactorio” para ambas partes, sobre todo para Lucas y Laxmi. Confiesan que les “ha aportado seguridad en ciertas cosas”. Pero no solo eso. También han tejido unos fuertes lazos profesionales y personales que se van a mantener a pesar de que para ellos ya ha finalizado el programa Mentoring. De hecho van a seguir en contacto porque les han quedado asuntos pendientes. “Queremos implementar diferentes estrategias para el futuro, una más comercial”, dice Lucas. Y para ello va a seguir estando a su lado Pablo, que disfruta siendo mentor.

Pablo Ocaña es uno de los socios promotores de la Fundación Urbegi, un proyecto innovador que nació el año 2002 “para dar a los colectivos vulnerables, principalmente los discapacitados, un espacio más adecuado a sus capacidades”. Pablo recuerda que “en aquel entonces estas personas tenían un convenio especial que cobraban muy por debajo de los convenios sectoriales”. En Urbegi lo que hicieron fue “pagar a la gente, al colectivo de la discapacidad, como en cualquier otra empresa”. Pablo, que es el responsable de la línea de Transformación Social, puede decir 15 años después de la creación de Urbegi que “con esta gente se puede ser rentable”. Su trayectoria en el mundo laboral y empresarial fue determinante para que Bilbao Ekintza confiara en él, aunque su acercamiento al programa de Mentoring fue a través de un amigo.

“Creo que fue en la segunda edición cuando un colega, Alfredo Sainz, me dijo que me podía interesar”, recuerda Pablo. Así que “hablé con la gente de Bilbao Ekintza y me gustó el formato”. Tuvo un primer mentorizado, “al que todavía no he soltado”, dice. Posteriormente participó en otra edición y en esta última ocasión, con el proyecto de Lucas y Laxmi.

Otra visiónLucas explica que se animaron a participar en el programa Mentoring porque ya anteriormente tomaron parte en otra propuesta de Bilbao Ekintza que “nos ayudó mucho sobre la internacionalización”. Pero lo que más les sedujo es que “alguien externo nos iba a asesorar o nos podía dar una visión externa de cómo era nuestro negocio”.

Muka Desing Lab es el negocio dedicado al diseño industrial que Lucas y Laxmi pusieron en marcha en 2011. “Después de trabajar en varias empresas por cuenta ajena en el ámbito del diseño y el interiorismo”, cuenta Lucas, “vimos que nos estábamos apartando del diseño de producto”. Así que decidieron montar un estudio propio.

Lucas y Laxmi, que se conocieron en la Universidad de Coventry haciendo un máster de Diseño, decidieron “tirarse a la piscina” a sabiendas de que en plena crisis “no era el mejor momento”. Pero parece que han sobrevivido. “Yo creo que ya es un éxito que sigamos seis años después”, afirma Lucas. En Muka Desing Lab realizan proyectos de diseño del sector del mobiliario y de pequeño electrodoméstico. El 80% de su facturación la hacen fuera de nuestras fronteras, sobre todo en Asia y Europa. “Nosotros solo nos dedicamos al diseño del producto, otros lo fabrican y lo desarrollan”, explica Lucas.

Cuando Pablo comenzó a valorar los diferentes proyectos empresariales que le presentaron en Bilbao Ekintza para mentorizar, recuerda que “me gustó mucho el de Muka Desing porque lo expusieron muy bien, porque era relacionado con el diseño, por su características, ya que vendían más fuera que aquí, y porque era un sector alejado del mío, era novedoso para mí”. A Lucas y Laxmi también les pareció muy interesante que Pablo fuese “alguien diferente, que no viniese del sector creativo porque queríamos una persona que nos diese una visión más empresarial de las cosas”.

Aunque Mentoring tiene establecido “una serie de pautas”, en este caso el mentor y los mentorizados crearon “un espacio para tener una comunicación directa”. Transcurridos ocho meses, Lucas dice que “ha sido superpositivo porque una visión externa viene muy bien”. Confiesa que “después de las reuniones salimos con las pilas cargadas porque Pablo es como un azuzador, le guía para que sigas avanzando, trabajando”. Por su parte, Pablo destaca que “ellos son muy positivos, muy trabajadores y yo lo que hacía es detectar los puntos críticos y ayudarles a afinar el tiro”.

Y como les han quedado deberes pendientes, los tres protagonistas de esta historia han quedado para seguir trabajando juntos. “Nuestro objetivo cuando comenzamos en este programa era intentar conseguir clientes locales”, señala Lucas, “porque la internacionalización está muy bien pero acarrea otros problemas”. Así que a partir de ahora, Pablo pondrá toda su experiencia empresarial y talento para que Lucas y Laxmi consigan introducir sus interesantes diseños en Euskadi.