inquietud ante lo que pueda ocurrir

El futuro del sistema de pensiones preocupa a cuatro de cada cinco vascos

Dos tercios de la población están dispuestos a pagar más durante su etapa laboral para tener una jubilación más alta

Adrián Legasa - Viernes, 14 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:16h.

Bilbao- El 45% de los encuestados en el último sociómetro vasco declara que el futuro de las pensiones le preocupa “mucho”, mientras que otro 37% dice que la viabilidad del sistema le preocupa “algo”. Por tanto, más del 80% de los entrevistados, cuatro de cinco, muestra algún grado de inquietud por lo que pueda ocurrir con su jubilación. En cuanto a posibles soluciones, dos tercios se muestran dispuestos a cotizar más para tener una prestación más alta al jubilarse, aunque como vía para garantizar los recursos de la Seguridad Social también encuentra un amplio respaldo la de destinar parte del presupuesto de otros servicios públicos.

Todos los indicadores apuntan a que la Seguridad Social avanza hacia un callejón sin salida y así lo percibe buena parte de la sociedad vasca. El último sociómetro del Gobierno vasco, elaborado a partir de 2.200 encuestas realizadas a mediados de mayo, es contundente y refleja que la amplia mayoría de las personas siente inquietud ante lo que pueda ocurrir con la caja que paga las pensiones. El grado de preocupación aumenta lógicamente con la edad, de forma que entre quienes tienen entre 46 y 64 años se muestran “muy preocupados” por el futuro de las pensiones un 55%.

Entre los ya jubilados el porcentaje baja al 49% y dentro del grupo de más de 30 años muestran una gran preocupación por el asunto un 41%. Puede sorprender que más de una tercera parte de los jóvenes encuestados digan también que las pensiones les preocupan “mucho” pese a estar aun lejos de encontrarse cara a cara con el problema.

Es más, sumando la proporción de entrevistados que se declaran “muy preocupados” y los que dicen estar “algo preocupados”, los jóvenes alcanzan un 80%, lo mismo que el grupo de entre 30 y 45 años. En el caso de los trabajadores que están más próximos a la jubilación, muestran preocupación por las pensiones nueve de cada diez encuestados.

En la separación por clases sociales, son las clases baja y media las que evidentemente muestran más preocupación, aunque la diferencia con la clase alta es corta. Así, hay un 21% de personas del grupo que tiene más ingresos que declara que el futuro de las pensiones no le preocupa “nada”. Por sexos, el nivel de preocupación es muy similar, mientras que a nivel territorial un 18% de guipuzcoanos dicen no estar preocupados por esta cuestión, algo más que vizcainos y alaveses.

Los resultados generales del sociómetro son claros, con un nivel de sensibilidad hacia los problemas del sistema de pensiones muy elevado. Cuatro de cada cinco vascos está algo o muy preocupado por su jubilación, una relación que da continuidad a la tendencia expresada en el sociómetro del pasado verano, en el que el 55% de los vascos anticipaban que la cuantía de las pensiones se reducirá en el futuro.

Esa ha sido la solución trazada por los últimos gobiernos de España, tanto el de Mariano Rajoy como el de José Luis Rodríguez Zapatero. Ambos han optado por recortar los gastos para hacer frente a la crisis. El ajuste ha afectado tanto a la edad de jubilación, que se está retrasando progresivamente hasta los 67 años, como a la cuantía de las prestaciones, que ya solo suben un 0,25%, apenas tres euros. Al envejecimiento de la población se suman unos empleos cada vez más precarios que apenas aportan recursos a la Seguridad Social.

La propia ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha reconocido que la mejoría de la ocupación no basta para cubrir los gastos en pensiones, que han alcanzado un nivel récord en junio con 8.747 millones de euros. Mientras las salidas de dinero no paran de crecer, las entradas no lo hacen al mismo ritmo. El Ejecutivo de Rajoy calculaba que los ingresos por cotizaciones sociales crecerían este año casi un 7%, pero la realidad es que solo lo hacen el 4,6%. Ese desfase entre ingresos y gastos ha llevado al sistema a un escenario deficitario y le obliga a devorar la hucha de reserva. Frente a la vía de la tijera, la opción de pagar más durante la vida laboral para sostener el sistema tiene bastante buena acogida en la sociedad vasca. Así, dos tercios de los encuestados dicen estar dispuestos a cotizar más para tener una pensión más alta, si bien en un sistema como el español no tiene por qué haber una relación directa entre lo que se paga y lo que se cobra.

Entre el abanico de soluciones ofrecidas para hacer viable el sistema, la preferida es destinar dinero de otros servicios públicos a las pensiones, casi empatada con la de elevar las cotizaciones. La opción de las EPSV también cuenta con bastante simpatía y más lejos queda la de trabajar más allá de la edad legal de jubilación.

El trabajo, el primer problema

La precariedad y el desempleo son los grandes problemas de la Seguridad Social y también de los ciudadanos vascos. Los vinculados con el mercado de trabajo, en primer lugar con mucha diferencia, y los relacionados con la economía son los problemas que más preocupan una vez más, mientras que más atrás quedan las cuestiones políticas y las dificultades para acceder a una vivienda.

En todo caso, la preocupación que genera el mercado de trabajo en esta encuesta, realizada en mayo, es algo menor que en el inicio de año.