La espía que surgió del paro

María Ángeles Landa Gasteiz - Lunes, 20 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:03h.

Los desempleados de larga duración sujetos a ayudas subvencionales de 400 euros mensuales, tipo plan preparao renta activa, debemos demostrar, por un lado, que buscamos activamente empleo y, por otro, que no rechazamos los empleos que nos proponen. Yo me he visto forzada a enfrentarme a mis dos únicos pretendientes empleadores del último año ¡y no pasa nada! Que debamos demostrar buscar activamente empleo y debamos, igualmente, aceptar los empleos que nos ofrezcan, no significa que debamos tragar manzanas reinetas cuando no son reinetas, ni tan siquiera golden, sino puras brevas. La gente acepta, por lo visto, lo que le echen, pero lejos de hacerse un favor están jodiendo el mundo obrero. Lo importante es firmar el contrato -igual que lo importante es pagar una plusvalía en el plazo adecuado-, pero una vez que se ha obtenido la prueba del abuso es preciso enfrentarse a los abusadores. En el caso de una oferta de empleo, lo ideal es sacudir el polvo antes de poner los pies en la empresa original, para no ser acusado de espionaje industrial. Al momento de ver la polvareda, no tardan las etetés dos minutos en rescindir el contrato basura por anticipado, sin que el contratiempo afecte a la subvención que recibimos. Que los gobiernos estén permitiendo abusos -de todo tipo- como los que yo he visto en los últimos años es como para desear un cambio drástico político. ¡Pero ya! Y es que hay cosas imperdonables.