RETAbet Bilbao Basket 71- UCAM Murcia 82

Una matinal a remolque

El RETABET Bilbao Basket ofrece un rendimiento impropio de un equipo que aspira al ‘play-off’ y, huérfano de acierto, energía y timón, claudica ante un UCAM Murcia mucho más sólido

Jon Larrauri - Lunes, 20 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:04h.

Bilbao- Si el RETAbet Bilbao Basket pretende aspirar a luchar por posiciones de play-off, actuaciones como la de ayer tendrán que quedar desterradas de su hoja de ruta. Los hombres de negro, más lentos, más flojos y más endebles que su rival, claudicaron con todas las de la ley ante un UCAM Murcia que llevó en todo momento la contienda por los derroteros más convenientes para sus intereses y se complican la vida en la lucha por la octava posición. El conjunto de Carles Duran fue en todo momento a rebufo del de Fotis Katsikaris, caminando sobre el alambre hasta la caída final. Le faltó energía, acierto, intensidad y claridad de ideas, malas premisas como para aspirar a cocinar un plato apetecible. “Hemos ido siempre tres segundos tarde y hemos jugado caminando”, lamentó , enfadado, el técnico catalán tras el duelo para resumir una matinal en la que los anfitriones llegaron a verse 19 puntos por debajo en el marcador (44-63) en el tercer cuarto, antes de una reacción a base de piernas frescas y muñecas calientes de la segunda unidad que les llegó a acercar hasta el 68-74. Pero era ya demasiado tarde y, para más inri, en los compases finales Sadiel Rojas sufrió un fuerte golpe en la cabeza por parte de Álex Mumbrú en la lucha por un rebote y tuvo que ser evacuado en ambulancia al hospital de Basurto.

La propuesta de los hombres de negro tuvo demasiadas vías de agua como para poder llegar a buen puerto. La baja de Jonathan Tabu al timón sigue dañando enormemente a un equipo que sin su presencia se convierte en timorato, endeble y fallón. La ausencia de una fluida circulación de balón, el errático punto de mira desde la larga distancia y los fallos debajo del aro permitieron al UCAM Murcia hacerse con el control del marcador de buenas a primeras y la flojera defensiva, propiciando rápidas transiciones y cómodas situaciones de tiro al rival, puso en órbita en el tercer cuarto a los de Katsikaris. Los visitantes, cuya retaguardia se ha rearmado desde el regreso del de Korydallos a su banquillo, se las arreglaron en todo momento para ofrecer un rendimiento sostenible. Cuando el Bilbao Basket sujetó bien a Campazzo, en los dos primeros actos, brilló Llompart con diez puntos sin fallo;cuando tras el descanso el argentino comenzó a hacer trizas la defensa bilbaina, penetrando, dividiendo y encontrando al hombre libre, secundarios como Soko o Radovic se unieron a la fiesta, con mención especial para un Daniel Clark que solo jugó 37 segundos en la primera mitad para luego destrozar a los locales como cinco abierto.

Por contra, casi nada funcionó en el bando anfitrión. Tobias Borg protagonizó un partido horrible y apenas fue activado en el acto final, Álex Mumbrú no tuvo su día en el tiro (dos dianas de nueve intentos), el rendimiento de Ivan Buva estuvo muy mediatizado por las faltas, Micheal Eric falló dos mates y se le escurrieron un par de bolas -llueve sobre mojado- en momentos muy importantes... Demasiadas lagunas para un equipo muy estático, lastrado de nuevo por las pérdidas, sus paupérrima hoja de servicios en el triple (6 de 25) y sus problemas para generar ventajas y llevar la voz cantante.

Con el Bilbao Basket activando a Eric debajo del aro y el Murcia percutiendo desde el perímetro, fue la apuesta de los anfitriones la que se impuso en primera instancia, pero fue un espejismo. Los de Katsikaris no necesitaron mucho para darle la vuelta a la tortilla ante la flojera de piernas del ataque de los hombres de negro. Entre las pérdidas de balón de los de Duran, seis en el primer cuarto, y los fallos debajo del aro, los visitantes, aupados en la faceta anotadora por Llompart y Benite, el perímetro de su segunda unidad, encontraron un ecosistema inmejorable para pasar a dominar. Un 12-17 cerró unos diez minutos iniciales en los que la hoja de servicio del cuadro vizcaino mostraba un pobre cinco de trece en tiros de campo. Así, al Bilbao Basket le tocó desgastarse para cerrar la vía de agua del marcador. Unos notables minutos de Bamforth estrecharon márgenes (22-25), pero entre Antelo y Soko ofrecieron soluciones a un Murcia que se expresó mejor con Llompart que con Campazzo. Los visitantes, activos y dañinos en el rebote ofensivo, sacaron provecho de cada error del rival para alcanzar el descanso en ventaja (33-37) ante un Bilbao Basket que malgastó muchas balas en forma de triples liberados (1 de 11 en los dos primeros actos) o tiros libres, como los errados por Bamforth tras una técnica por flopping sobre Rojas (a Mumbrú le cayó otra) o Nikolic tras un gran mate.

El batacazo se gestó en los primeros compases de la reanudación. Eric falló un mate, bajó tarde a defender por protestar, su par (Clark) anotó una canasta solo y el Bilbao Basket entró en barrena. Los triples de Radovic, Soko y Campazzo dispararon a los de Katsikaris con un parcial de 2-13 y el base argentino, anulado hasta entonces, empezó a encontrar todo tipo de agujeros en la defensa bilbaina para jugar a su antojo, anotar y abastecer a sus compañeros. El 44-63 a once minutos del final auguraba un final de digestión desagradable, pero Salgado, Lapornik, Todorovic, Nikolic y Eric apretaron los dientes en defensa, dieron ritmo al ataque y llevaron el susto al bando murciano. Con 68-75, el esloveno, que acabó el duelo jugando de base, falló el triple que podía haber elevado aún más la temperatura del encuentro y Soko y Antelo sentenciaron desde la línea de tiros libres una matinal en la que el Bilbao Basket siempre fue con retraso. De principio a fin.