RETAbet Bilbao Basket 71- UCAM Murcia 82

Más agua helada

Los continúos altibajos en su rendimiento condenan al Bilbao Basket a la derrota en un partido que el UCAM Murcia afrontó y supo leer mejor

Roberto Calvo - Lunes, 20 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:04h.

bilbao- Resulta desconcertante la trayectoria del RETAbet Bilbao Basket esta temporada. Ha conseguido la mayor parte de su victorias en dos tacadas de cuatro y cada vez que lo ha hecho, se ha caído al mismo tiempo que ha perdido a su base titular. Las casas de apuestas estarán contentas con un equipo tan poco fiable, pero desde luego no es lo que esperan los seguidores de Miribilla ni el propio Carles Duran, que ayer no supo explicar el comportamiento de sus jugadores en un partido que se antojaba.

Al principio de temporada, al Bilbao Basket le pasó factura jugar muchos partidos, o eso decían, porque quitó tiempo para entrenar. Ahora que dispone de él le está afectando parar y arrancar por culpa del calendario. Eso desenchufa a todos de la competición, al equipo y al público, y ayer lo aprovechó el UCAM Murcia, que, por su situación en la tabla, estaba muy obligado por los resultados de la víspera y estuvo siempre mucho más puesto que los hombres de negro, que en teoría también se jugaban mucho, para lograr el primer triunfo de su historia en Bilbao. Al final, los pimentoneros han ganado con autoridad al Bilbao Basket en sus dos partidos de esta campaña y con dos entrenadores diferentes. En la primera vuelta los vizcainos podían tener el atenuante del largo viaje desde Moscú, pero cuando la pelea por el play-off está en todo lo alto y se quiere hacer de Miribilla un fortín, resulta más incomprensible la mala puesta en escena de ayer.

El caso es que la derrota ante el UCAM Murcia supone la sexta del Bilbao Basket como local, una cifra excesiva cuando se aspira a acceder a los puestos nobles y que habrá que compensar contra rivales más potentes que el de ayer. Los dos próximos partidos, ante el Real Madrid y el Valencia Basket, no parecen los más propicios para romper esta nueva racha negativa y ya se ha llegado a un punto de la temporada en que queda poco margen para corregir los errores. Por eso, ceder la iniciativa, como ha hecho de nuevo el conjunto bilbaino, puede resultar fatal.

gana el orden Desde luego, el partido ante los de Fotis Katskaris no salió como se esperaba, ni por el resultado ni por su desarrollo. Se temía a Campazzo, pero el argentino no se obcecó y cedió el protagonismo a otros jugadores como el veterano Llompart o los ingleses Soko y Clark que apenas habían tenido protagonismo en el equipo murciano, el primero por lesión y el segundo porque acaba de llegar. El técnico griego ha dado orden y concierto a su equipo y ayer supo manejar con tino cada uno de sus recursos y cerrar el partido con el oficio cuando el Bilbao Basket se lanzó a la desesperada.

Fue otro día en el que los locales carecieron de un guion claro y de regularidad en su juego y no consiguieron sacar ventaja cerca del aro de sus pívots, a los que quizás no es necesario tenerles constantemente de un lado para otro. Los hombres de negro encontraron muy pocos tiros sin oposición porque faltó movimiento sin balón para triangular y mover las ayudas. Y cuando aparecieron, no hubo acierto porque desde muy pronto cada lanzamiento iba cargado de agonía. Tampoco se entendió que, en el afán de remontar, Bamforth viera la mayor parte del último cuarto en el banquillo, donde se lo llevaban los demonios.

Lo que sí se repitió fue una máxima de este curso: cada vez que el Bilbao Basket recibe más de 80 puntos, pierde. El UCAM Murcia fue inteligente y llevó la frustración a las filas bilbainas. La derrota fue otro jarro de helada en una campaña de contrastes que avanza por altos y bajos, hacia un destino incierto. Pero dejando pasar tantas oportunidades no se puede llegar muy lejos.