El efecto Aduriz

La entrada del donostiarra en el once permitió a Valverde recuperar su esquema ofensivo, con Williams en un costado, en un encuentro en el que ambos fueron protagonistas

Aitor Martínez - Domingo, 19 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:04h.

CASI tan esperado como agua de mayo, San Mamés aguardaba con ansia el regreso a la titularidad de Aritz Aduriz, que en el último mes únicamente había participado en el derbi ante la Real Sociedad. Una inoportuna lesión muscular frenó al máximo referente en ataque del Athletic, que retornó al once siete partidos después del que disputó en casa ante el APOEL Nicosia, en la ida de los dieciseisavos de final de la Europa League. Como hiciera entonces, ayer también consiguió ver puerta, aunque en esta ocasión el conjunto rojiblanco no pudo lograr la victoria, pues el Real Madrid se llevó los tres puntos de vuelta a casa tras calcar el mismo resultado de la pasada campaña: 1-2.

Ernesto Valverde recuperó a su máximo artillero para un partido que se presuponía de muchos quilates, lo que le permitió regresar a su plan original, que pasa por colocar a Iñaki Williams en banda, sin duda la demarcación en la que más daño causa, como bien pudo comprobar ayer Marcelo, que sufrió lo indecible para frenar al bilbaino, desatado por momentos en la segunda mitad.

El Athletic es otro con el donostiarra en el campo. El equipo gana en competitividad y garra y, por encima de todo, adquiere un plus en el juego aéreo, una faceta sin duda importante ante un equipo como el Real Madrid, que cuenta con futbolistas de la talla de Sergio Ramos y Casemiro, sin desmerecer tampoco a Nacho, titular ayer junto al camero en el eje de la zaga por las bajas de Pepe y Raphael Varane.

Sin ser, ni mucho menos, su mejor partido con la elástica rojiblanca, Aduriz dejó pronto su sello en el campo, no rehuyó el choque en ningún momento y tuvo sus más y sus menos con Ramos y Nacho, si bien la cosa no llegó a pasar a mayores. El donostiarra participó en el primer remate a puerta del Athletic al servir en bandeja el tanto a Iñigo Lekue, que con todo a favor para batir a Keylor Navas no se entendió con Raúl García y fue el navarro quien, de manera forzada, remató el centro en el área pequeña.

Mediada la primera parte el encuentro entró en una dinámica extraña, con excesivos parones, alguna que otra entrada fea y mucha tensión. Una situación en la que el donostiarra se mueve como pez en el agua. Perro viejo, el atacante estuvo en todas las salsas e incluso se llevó una cartulina amarilla. La tensión era evidente sobre el terreno de juego, donde ya mandaba el Real Madrid, que supo reponerse del entusiasmo local gracias al gol de Benzema.

Pero Aduriz, que se marchó a vestuarios con cara de pocos amigos y después de un intercambio de opiniones con un rival, aún tenía mucho que decir. Su primer avisó tras la reanudación llegó a los pocos segundos, cuando remató a puerta un buen centro de Williams que ante las dudas de Keylor, muy cuestionado en Madrid por sus últimas actuaciones, terminó despejando Ramos.

Calibrado el punto de mira, el delantero no perdonó en la segunda y subió el empate al marcador tras superar al meta costarricense con un testarazo a pocos centímetros de la línea de gol. Una acción similar a la de su primer remate a puerta, pues también nació de las botas de Williams. El centro encontró la cabeza de Raúl García y este sirvió el tanto en bandeja a su compañero. En esta ocasión, Ramos no llegó a tiempo, ni con la mano.

Un gol con el que Aduriz igualó a Cristiano Ronaldo como el futbolista de LaLiga en activo que más tantos ha marcado de cabeza: 46. Una bonita disputa entre el portugués y el donostiarra, que persiguen la marca del exrojiblanco Ismael Urzaiz, el mejor rematador histórico del campeonato con la nada despreciable cifra de 61 goles con la testa. Además, se da la casualidad de que los tres tantos que Aduriz le ha marcado al Real Madrid, uno con el Mallorca y dos con el Athletic, han sido de cabeza.

Gol 99 en Liga con el Athletic

El grave error en el marcaje en el tanto de Casemiro, tres minutos después de que Aduriz lograra la igualada, fue un jarro de agua fría del que el conjunto rojiblanco tardó en reponerse. El donostiarra siguió fajándose con los defensas merengues mientras Williams trataba de desbordar a un superado y desconocido Marcelo, pero no hubo tiempo para un segundo empate. El Athletic murió en la orilla y Aduriz se quedó con la miel en los labios de no poder festejar con al menos un punto un partido en el que agrandó su historia en el Athletic. El zorro está a solo un gol de alcanzar los 100 en liga con el equipo bilbaino y no resultaría descabellado pensar que en los diez partidos que restan, pueda dar caza a Julen Guerrero, que elevó el listón de los tantos ligueros hasta los 101.

Al término del encuentro, Aduriz lamentó que apenas tuvieron “ocasiones claras” para empatar, aunque se mostró contento por el desempeño del equipo. “Hemos plantado cara al Madrid y hemos estado a un nivel muy parejo”, apuntó. Además, de su participación en el encuentro dijo no haberse “visto mal del todo”. “Me hubiese gustado estar mejor, aportar más. Lo he hecho lo que mejor he podido”, concluyó.