Diez años como patrimonio mundial

Sensores de alta tecnología controlan cada movimiento del armazón del Puente Colgante

Un grupo de profesores y alumnos de la UPV miden en tiempo real la reacción de la estructura del transbordador

Miguel A. Pardo - Lunes, 18 de Julio de 2016 - Actualizado a las 06:03h.

portugalete- Es uno de los símbolos de Bizkaia, el esqueleto metálico de 61 metros de altura y 160 de longitud del Puente Colgante ha cambiado el devenir del territorio desde su puesta en marcha en 1893. Desde entonces, la sociedad ha cambiado y, ahora, gracias a la tecnología, se podrá conocer la reacción de la estructura del transbordador en tiempo real gracias a la monitorización que está realizando un equipo conformado por cinco profesores de ramas de Ingeniería de la UPV. El grupo, encabezado por Joseba Zubia y cuatro alumnos de doctorado, está trabajando en la monitorización de la estructura del Puente. “Monitorizar es controlar, medir constantemente valores de lo que sucede en la estructura de un edificio o equipamiento”, explica Gerardo Aranguren, catedrático de Tecnología Electrónica de la UPV y miembro del equipo de docentes que está pilotando este proyecto fruto del convenio suscrito entre la universidad y el Puente Bizkaia.

El objetivo del estudio es calibrar la elasticidad de la estructura del transbordador mientras su barquilla cubre los 160 metros que separan Getxo y Portugalete. “Para nosotros es muy importante, vital, la conservación y el control de la estructura del puente y, por ello, el convenio suscrito con la UPV para este estudio es una buena noticia”, asegura Marta Uriarte, directora gerente del Puente Bizkaia. El motivo por el que esta recogida de datos va a poner especial énfasis en la elasticidad del esqueleto del transbordador es que, cuando la barquilla se pone en marcha, la parte superior de la estructura baja ligeramente para, posteriormente, al detenerse, volver a adaptar su altura normal. “Este estudio nos va a permitir comprobar en tiempo real datos como, si cada vez que la barquilla echa a andar la parte superior baja lo mismo o si se recupera de igual manera cada vez que se detiene”, agrega Aranguren.

Es la primera vez que el Puente Colgante se somete a un proyecto de este tipo, pero, ni mucho menos es un caso único, ya que otras construcciones emblemáticas como el Golden Gate o el Puente de Brooklyn, entre otros, ya están monitorizados. “La monitorización nos permite poder actuar al instante ante cualquier situación anómala que nos refleje el puente y, además, con la ventaja de saber cuál es el problema y dónde está dicha anomalía”, explica Aranguren. Asimismo, la aplicación de este exhaustivo control, además de ofrecer un beneficio en cuanto al cuidado de las propias instalaciones del Puente Colgante, también arrojará un beneficio en el ámbito económico, ya que se ha estimado que de esta manera, podrían reducir los gastos de mantenimiento del transbordador hasta un 60%. Dicho ahorro tiene especial incidencia en las revisiones que debe pasar el Puente Colgante, ya que la monitorización posibilita que se hagan chequeos a las estructuras sin necesidad de realizar el laborioso proceso de desmontaje de las gigantescas piezas.

Estos datos llevan recogiéndose desde principios de mes tras la instalación a finales de junio de trece sensores de fibra óptica que hacen esta radiografía constante al armazón del transbordador. “Los sensores fueron colocados por técnicos especialistas en diferentes puntos del puente, tanto en el lado del mar como en el de tierra para así tener una información lo más completa posible de todas las zonas de la estructura”. Esa fibra óptica, material utilizado habitualmente para cuestiones relacionadas con las telecomunicaciones, ya está aportando valores que está estudiando este equipo de expertos. “Para nosotros este proyecto es muy bonito e ilusionante porque nos permite conocer cómo se comporta una de las instalaciones más importantes y conocidas del territorio y también nos sirve para acercar el trabajo de la universidad a la sociedad”, reconoce el catedrático de Tecnología Electrónica de la UPV.

Y es que el Puente Colgante es una instalación singular, no hay otro en el mundo con sus características y eso también influye en los datos a recoger por el estudio que, en principio, ejercerá un control del esqueleto del transbordador durante los próximos tres meses. La singularidad del Puente Colgante es que, a diferencia del resto de puentes, todo el peso recae en un mismo punto y en un mismo instante. “Los datos que estamos recopilando son también muy interesantes en este sentido porque el transbordador tiene esa particularidad respecto a otras estructuras y despierta un gran interés ver cómo se comporta el puente ante ese hecho”, profundiza Aranguren.

valoración de datosAunque no será hasta septiembre cuando se culmine la recogida de datos de esta iniciativa, los 600 expertos que se dieron cita la primera semana de este mes en el Congreso Europeo de Monitorización y Estructuras celebrado en Bilbao ya pudieron analizar parte de las observaciones realizadas gracias a los trece sensores. Esa fue la primera evaluación que ha pasado la estructura del puente a través del sistema de monitorización y los examinadores fueron los mejores expertos europeos en la materia. En este encuentro que se hace cada dos años, los responsables de la UPV ejercieron de anfitriones y compartieron la organización del mismo con la Universidad Politécnica de Madrid e Ikerlan. “El analizar estos datos es una experiencia enriquecedora profesionalmente, no solo por su importancia, sino también por las particularidades que tiene”, explica Aranguren.

Esos datos, al ser un estudio privado, solo pueden tener el uso que el Puente Colgante desee. “Nosotros, como universidad no podemos ofrecer esos datos porque es un estudio interno que está haciendo el Puente Bizkaia”, explica el catedrático Aranguren. En septiembre, ya con una visión más global y extendida en el tiempo llegará el momento en el que se culmine este estudio y se entreguen los datos y las conclusiones finales del estudio al Puente Bizkaia. La tecnología va a ayudar a conocer más a fondo la emblemática e imponente estructura del Puente Colgante.