mide 2 metros

Clint Eastwood se viste de acero en Ortuella

Alumnos del Centro de formación Profesional básica de Ortuella siluetean en acero al héroe de Sad Hill

Un reportaje de Emilio Zunzunegi - Jueves, 21 de Abril de 2016 - Actualizado a las 06:02h.

El cementerio de Sad Hill,uno de los escenarios del spaguetti western El bueno, el feo y el maloen el que tuvo lugar unos de los grandes duelos cinematográficos -recordado gracias al genio visual del director Sergio Leone, al empaque de un joven y largirucho Clint Eastwood y a la intensa banda sonora de Ennio Morricone- tendrá acento minero gracias a los alumnos de Soldadura del Centro De Formación Profesional Básica de Ortuella. De hecho una silueta de acero -de 5 milímetros de espesor y 2 metros de alto- realizada por alumnos de segundo curso en base a la imagen con el poncho del Hombre sin nombre dominará desde una pequeña elevación el ya mítico escenario del duelo entre Eastwood, Eli Wallach y Lee Van Cleef en el cementerio cuyo cartel también ha sido realizado en acero por los alumnos. “Lo más difícil ha sido realizar los tramos rectos y sobre todo las pequeñas curvas del cuello o las botas que lleva el diseño”, reconoce Aritz Facorro mientras sostiene la enorme silueta que a buen seguro impactará a los visitantes que accedan al nuevocementerio.

Situado en Burgos, en el valle de Mirandilla, entre las localidades de Santo Domingo de Silos y Contreras, el cementeriodel celuloideestá siendo reconstruido por la asociación Cultural Sad Hill para celebrar el 50 aniversario del rodaje de la película y está llamado a convertirse en un lugar de peregrinación para los amantes del western e incondicionales del actor norteamericano. “Nuestra idea es promover la recuperación de los exteriores del rodaje de esta película que significarían una referencia cultural incomparable en la zona”, apunta Joseba Del Valle, miembro de Sad Hill y profesor de soldadura en el centro educativo dependiente de Meatzaldeko Behargintza, cuyo abuelo intervino como extra en el filme y que propuso este trabajo de fin de curso a sus alumnos. “Se trataba de motivarles a través de un encargo que les gustase y que además quedará para la historia”. Algo que asusta un poco a la única chica del grupo, Maider Ruiz, que además de colaborar en la realización de la silueta grande hizo en solitario varias réplicas a escala. “Tengo familia en Burgos así que igual me acerco a verla cuando esté puesta allí en julio”, señala esta joven que ayer, junto a sus compañeros, intervino en el rodaje de un documental francés titulado Bienvenido Mister Eastwood.