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La historia del Puente Bizkaia, en 20 láminas

Los lectores de DEIA disfrutarán el domingo de una de las obras de la exposición sobre la vida del transbordador

Un reportaje de Miguel A. Pardo. - Viernes, 24 de Julio de 2015 - Actualizado a las 06:09h.

El Puente Bizkaia es pasado, presente y futuro de Bizkaia. Su estructura de hierro ha sido testigo y protagonista del florecer industrial de la Ezkerraldea de finales del siglo XIX y de una reconversión industrial dura para su entorno. También ha tenido que reinventarse a lo largo de estos más de 120 años de historia. Todo ello ha quedado sintetizado en 20 paneles y láminas que se ubicarán desde el próximo martes en la pasarela del transbordador y la decoración de la barquilla del mismo. Una de esas láminas se podrá ver y tener en exclusiva comprando DEIA el próximo domingo.

Esa composición pictórica que los lectores de DEIA podrán tener gratis entre sus manos el domingo muestra un transbordador -desde su margen derecha- que, en su horizonte, ve brotar las empresas siderúrgicas que tanto hicieron crecer Ezkerraldea y Bizkaia. En primer plano, figuran Alberto de Palacio y Ferdinand Arnodin, los padres de esta estructura única y que se ha convertido en un símbolo de la Bizkaia más tradicional y, a la vez, más vanguardista.

El Puente Colgante llevaba tiempo trabajando con la idea de museizar su entorno y sus instalaciones y lo ha logrado con esta exposición que va a ser permanente y que ha estado realizada por los artistas Paul Caballero y Cristina Novoa de la empresa Rewind The City. “Han hecho un trabajo magnífico, han reflejado de forma clara y muy didáctica lo que es la historia del Puente”, explica Marta Uriarte, directora gerente del transbordador. Las primeras ideas empezaron a pasar por la cabeza de Cristina Novoa hace dos años, pero empezó a ejecutarlas en los últimos cuatro meses. “Hemos trabajado de lunes a domingo durante los últimos cuatro meses. Lo más complicado de todo es sintetizar toda la historia del Puente Colgante hasta que fue distinguido como Patrimonio de la Humanidad”, señala Novoa. El Puente Colgante es un transporte dinámico, vivo y que se ha adaptado al paso del tiempo, a las necesidades de la sociedad en cada momento. Ese dinamismo también se quería expresar en sus instalaciones. “Queremos que quienes nos visiten descubran la historia centenaria del Puente Bizkaia y que quienes pasen a diario redescubran esta infraestructura y valore su importancia en el territorio”, indica la directora general de este medio de transporte que el martes cumplirá 122 años de vida.

Ahora, en su último paso para adaptarse a la sociedad, el puente quiere ser un lugar donde fluya el arte no solo entre su estructura, sino dentro de ella. ”Los museos han evolucionado y ya no están entre cuatro paredes, los paisajes se museízancomo va a hacer el Puente”, señala Cristina Novoa. “Al Puente Bizkaia solo le falta hablar y mediante estas láminas le intentamos dar voz”, explica Marta Uriarte. Una de esas frases la podrán tener los lectores de DEIA entre sus manos el próximo domingo.